Vida laboral

Vida laboral

A la hora de hacer predicciones para los próximos años, hay una en la que parece haber coincidencia casi total: la edad de jubilación va a retrasarse, pero esto debería venir con un cambio social también en la perspectiva laboral.

Ese alargamiento de carrera no debe ser estático. No se trata de que la gente se quede en un mismo puesto más años mientras se van perdiendo habilidades y se va viendo como generaciones posteriores toman la delantera.

A la hora de animar a los más mayores a cambiar de empleo, hay algo que asusta y es la pérdida de privilegios asociados a una carrera larga en una empresa. Cambiar esto es una tarea importante, pero para la que ya hay propuestas. Más allá de preocuparse sólo por los salarios, podrían tener en cuenta también el aprendizaje de nuevas habilidades y ayudar a facilitar el cambio de carrera, haciendo que los beneficios asociados a un trabajo acompañen al trabajador si cambia de escenario laboral.

La ampliación de la vida laboral no tiene por qué llevar aparejado un cambio de trabajo. Las propias empresas pueden tomar medidas para que sus trabajadores más mayores modifiquen sus tareas y sigan siendo útiles para las empresas y, sobre todo, no supongan una carga. Ofrecer por ejemplo una ampliación de la vida laboral voluntaria asociada a una mayor jubilación en el momento del retiro es una de las estrategias que se barajan, pero no lo única. Facilitar el teletrabajo y las tareas en que los mayores son mejores -como la tutoría de los más jóvenes en áreas que requieren de más expertise- son otras.

También hay estereotipos laborales con los que hay que acabar si se quiere una sociedad preparada para una vida laboral más larga. Asociar el empleo a la presencia en el puesto de trabajo, el trabajar como autónomo o a tiempo parcial a una economía precaria son ideas con las que habrá que acabar en un futuro de mayores trabajando más tiempo.

Existen áreas laborales completas que van a tener que rediseñarse. El campo de los cuidados dejará de estar en manos de familias e inmigrantes en precario y, como ya hemos visto, va a tender a la profesionalización, que tiene a su vez desafíos como la ruptura de la brecha de género. La profesión médica también ha de cambiar y dejar de centrarse tanto en el cuidado agudo para ocuparse más de las enfermedades crónicas, algo a lo que sin duda va a ayudar la telemedicina. En definitiva, cambiar todo lo que rodea al término trabajo va unido inexorablemente a una mayor longevidad y es una tarea que tenemos por delante.

Tareas ante una mayor longevidad: