Neurociencia en el trabajo

Neurociencia en el trabajo

En las últimas décadas, ha habido una incesante investigación en neurociencia que revela ideas fundamentales sobre funciones cerebrales como la memoria, el pensamiento y las emociones que tienen aplicaciones en el lugar de trabajo. 
 
Aplicar los conocimientos que tenemos sobre estas funciones al día a día en el trabajo puede ayudar a gestionar situaciones en el entorno laboral como:
- Síndrome del trabajador quemado (burnout) que consiste en el desgaste emocional asociado al estrés crónico en el trabajo y se caracteriza por una despersonalización de las tareas, un desgaste emocional y físico y bajo rendimiento.
Clasificada como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud (OMS) se estima que afecta al 10% de los trabajadores y, en sus formas más graves, a entre el 2% y el 5%.
- Relación entre los líderes y del comportamiento de sus empleados a través del sistema límbico. El sistema límbico es una estructura cerebral considerada el centro de la gestión emocional de los humanos, que depende de las fuentes externas, por lo que dependemos de las condiciones de otras personas para determinar nuestro estado de ánimo. Por lo tanto la neurociencia nos podrá ayudar a desarrollar herramientas emocionales que gestionen las relaciones laborales, el trabajo en equipo y un liderazgo correcto. 
- Trabajo en equipo, la neurociencia ha demostrado que la diversidad cognitiva ha demostrado ser crucial en la eficiencia de los equipos. La falta de diversidad reduce la capacidad de ver las cosas de forma diferente, interactuar de distintas maneras o crear opciones nuevas, lo que puede perjudicar a la innovación. Para superar estos desafíos, las empresas deben asegurarse de que sus procesos de selección identifican las diferencias cognitivas a la hora de reclutar a sus empleados.
- Atención, muy útil para mejorar la concentración y eficiencia del trabajo. Un equipo de investigadores de la Universidad de California describe la atención plena como una técnica en la que alguien presta atención a sus pensamientos, emociones presentes y sensaciones corporales. El resultado es que la amígdala está menos activada y las emociones son menos intensas. Otros estudios muestran que ofrece beneficios significativos en respuesta al estrés y la ansiedad.
 
Lo que se está descubriendo sobre el cerebro y su efecto en nuestro bienestar y rendimiento laboral resulta muy prometedor. Pero, según los expertos, aún falta voluntad por parte de las empresas para hacerse eco de toda esta información e incluirla en su organización y dinámicas de trabajo.

Aplicaciones de la neurociencia