La nutrición y la alimentación

La nutrición es un pilar fundamental para la salud, especialmente para las enfermedades más comunes en los países industrializados. En este punto hay consenso internacional entre la comunidad científica.

Siendo la nutrición esencial para que los genes funcionen, la nutrición de precisión (también llamada nutrición personalizada), se refiere a cómo la variabilidad genética influye en cómo cada persona responde a los diferentes componentes de la nutrición.

Y no solamente hay que contar con nuestros genes (aproximadamente 30.000) que interaccionan con nuestra nutrición, sino también con los millones de genes que llevamos en nuestra microbiota (conjunto de microorganismos que habitan nuestros cuerpos).

La nutrición de precisión o nutrición personalizada, es aquella que adecúa la estrategia nutricional a las necesidades específicas del individuo, incluyendo las interacciones nutrigenéticas y nutrigenómicas.

La nutrigenética es una rama de la genómica nutricional, que tiene como objetivo estudiar cómo las distintas variantes genéticas de las personas influyen en el metabolismo de los nutrientes, la dieta y las enfermedades asociadas a ésta. ​Su objetivo es ofrecer a las personas consejos personalizados de prevención de enfermedades basados en la genómica personalizada.

La nutrigenómica es una rama de la genómica nutricional que pretende proporcionar un conocimiento molecular y genético sobre los componentes de la dieta que contribuyen a la salud, mediante la alteración de la expresión y/o estructuras según la constitución genética individual. La nutrigenómica es básicamente el estudio de las interacciones entre el genoma y los nutrientes.

La nutrición de precisión como herramienta de salud pública

La nutrición personalizada debería ser considerada, sobre todo hoy en día, un asunto público y una responsabilidad de los estados para enfrentar potenciales nuevos escenarios de pandemias, ya que la relación entre condición nutricional e inmunidad está científicamente demostrada.

Jose Mª Ordovás, catedrático de nutrición, considerado uno de los padres de la nutrigenómica y la nutrigenética, y Director del Laboratorio de Nutrición y Genómica de la Universidad de Tufts (Boston) e Investigador Senior del Instituto IMDEA Alimentación (Madrid), nos dice que el futuro de la investigación en nutrición de precisión es predecir para quién una recomendación nutricional va a ir bien y para quién no va a ir bien, evitando recomendaciones dietéticas desde la globalidad.

Se trata de una ciencia donde aún queda mucho camino que recorrer y explorar, no sólo teniendo en cuenta factores bioquímicos y genéticos sino además incluyendo toda la información que se genera a nuestro alrededor sobre nuestro estilo de vida, y que se recoge a través de las apps de nuestros smartphones o de las pulseras de actividad (weareables).

Hay que educar a los educadores como médicos, dietistas, nutricionistas para que adopten la nutrición de precisión como una herramienta estratégica.

Se necesita una cooperación global de los gobiernos e industrias para conseguir una relación sinérgica entre Sistema Alimentario Sostenible y Sistema Sanitario Sostenible. Esta sería la gran aportación de la nutrición de precisión: Potenciar ambos sistemas de manera conjunta.

La nutrición es esencial para la prevención de las enfermedades del mundo industrializado como la obesidad, hipertensión, diabetes, cáncer. Este tipo de enfermedades estaban presentes en las personas infectadas por el COVID-19 que han tenido peor pronóstico o que lamentablemente han fallecido.

Una mala nutrición previa a la pandemia ha puesto en mayor riesgo a grandes sectores de la población, sobre todo en los países desarrollados. La nutrición no solamente es importante para las enfermedades no transmisibles, sino que también es muy importante para la prevención de enfermedades transmisibles.

Si deseas ampliar información, puedes consultar la entrevista completa a Jose Mª Ordovás disponible aquí: