Las startups como fuente de I+D e innovación.

En el panel "El papel de Startups como una fuente de I+D+i” se combinó un inversor, un empresario y un filántropo. Esther Dyson, comienza señalando el rango de Start-ups que puede abordar el tema de la innovación en el descubrimiento de fármacos.

En este panel se planteó el papel de Start-ups como fuente de investigación y desarrollo en la creación de nuevos medicamento: Michael Moradi, cofundador y CEO de Sensulin, señala que el modelo está cambiando y que anteriormente la mayoría de los alimentos y medicamentos fueron desarrollados en laboratorios universitarios o en los laboratorios de I+D de las grandes compañías farmacéuticas. Según Moradi, actualmente algunas de las mejores investigaciones de desarrollo de medicamentos se llevan a cabo en laboratorios académicos apoyadas por fondos estatales o con el  apoyo de fundaciones privadas, pero los estudios clínicos más avanzados son financiados por fondos de Capital riesgo e inversores. Los emprendedores de biotecnología posteriormente pueden a asociarse con compañías farmacéuticas o construir su propia empresa.Hablando desde el punto de vista del inversor, Richard Kivel, Senior Manager de Bridgewater Associates, señala las crecientes cantidades de dinero que se están invirtiendo en Ciencias de la vida, sin embargo, cada vez más hay capital enfocado en las etapas posteriores a la I+D. En 2011 sólo 125 de las 450 Ofertas de inversión de biotecnología financia investigación en las primeras etapas. Hablando desde el punto de vista de la gran empresa farmacéutica, Patrick Flochel, líder del Sector farmacéutico mundial en Ernst Young, señala que en el último año han desaparecido 40 billones en ingresos debido a la pérdida de exclusividad y expiración de controles de precios gubernamentales.  Debido a esto, las compañías farmacéuticas tienen que limitar el riesgo en sus inversiones, y disminuyen los recursos de estas empresas en innovación. El “firepower” de las grandes empresas farmacéuticas disminuyó entre 2006 y 2011. Como parte de sus esfuerzos para limitar el riesgo, las compañías farmacéuticas invierten menos en innovación. Además, la mayoría de las compañías farmacéuticas ahora se llaman las empresas de salud porque son parte del sistema sanitario y tienen que contribuir al sistema de atención médico mientras que al mismo tiempo satisfacer sus inversores del mercado financiero que no suelen ser grandes partidarios de las inversiones de I+D+i.