Resumen generado por IA
La litografía es la técnica clave que permite fabricar chips con miles de millones de transistores en espacios minúsculos, sosteniendo la economía digital y la innovación tecnológica actual. Originada en el siglo XVIII como método artístico para imprimir imágenes mediante la repulsión entre agua y sustancias grasas, la litografía evolucionó hasta convertirse en una tecnología industrial precisa. En la fabricación de semiconductores, esta técnica se transformó en fotolitografía, donde se proyecta luz sobre obleas de silicio recubiertas con materiales fotosensibles para definir patrones complejos a escala nanométrica, creando capas sucesivas de transistores.
Existen dos tipos principales de litografía en la industria: la DUV (Deep Ultraviolet), que utiliza luz ultravioleta profunda para fabricar muchas capas del chip, y la EUV (Extreme Ultraviolet), que emplea longitudes de onda aún más cortas para lograr estructuras más pequeñas y precisas, facilitando la miniaturización y mejora del rendimiento. La empresa ASML es el único proveedor mundial de máquinas EUV, un elemento estratégico que condiciona la producción de semiconductores avanzados y, por ende, la competitividad tecnológica global.
Mirando al futuro, la industria explora técnicas como la nanoimpresión (NIL) y evoluciones de la EUV para continuar la miniaturización, integrando arquitecturas 3D y nuevos materiales. La litografía no solo define el diseño de los chips, sino que también es una infraestructura crítica para el desarrollo de inteligencia artificial, computación cuántica y otras tecnologías avanzadas, influyendo directamente en la economía y geopolítica mundial.
Cómo la litografía permite fabricar chips avanzados, desde su origen artístico hasta su papel estratégico en la industria global de semiconductores.
Meter miles de millones de transistores en un espacio del tamaño de una uña es posible gracias a la litografía. Esta técnica permite fabricar los chips que sostienen la economía digital y gran parte de la innovación tecnológica actual.
Aunque hoy está en el centro de la industria de los semiconductores, la litografía tiene un origen muy distinto. Nació como técnica artística y, con el tiempo, ha evolucionado hasta convertirse en una herramienta industrial de altísima precisión.
Recorrer esa evolución -desde el taller de impresión hasta la sala blanca de una fábrica de chips- ayuda a entender por qué la litografía es un factor estratégico en la carrera tecnológica global.
Litografía tradicional: el origen artístico
La litografía surge a finales del siglo XVIII como técnica de impresión. Se basa en un principio físico sencillo: el agua y las sustancias grasas se repelen.
El proceso consiste en dibujar sobre una piedra caliza con un material graso. Al humedecer la superficie, el agua se fija en las zonas sin dibujo. La tinta, aplicada después, se adhiere únicamente a las áreas dibujadas. De este modo se obtiene una imagen que puede reproducirse con gran precisión.
Esta técnica tuvo un impacto cultural significativo. Facilitó la reproducción de ilustraciones, carteles y material gráfico, y contribuyó a la difusión del conocimiento y la cultura visual.
Más allá de su valor artístico, la litografía introdujo una idea clave: la capacidad de transferir patrones definidos con exactitud. Ese concepto -decidir dónde se actúa y dónde no- es el mismo que hoy sustenta la fabricación de los chips que hacen posible la tecnología digital.
Litografía moderna: el motor de la tecnología actual
En la industria de los semiconductores, la litografía evoluciona hacia la fotolitografía. El principio es el mismo que en su origen, pero el entorno y la escala cambian por completo. Las piedras se sustituyen por obleas de silicio. El dibujo manual da paso a la luz.
El proceso puede explicarse de forma sencilla:
- La oblea de silicio se recubre con un material fotosensible.
- Se proyecta luz a través de una máscara que contiene el diseño del chip.
- La luz transfiere ese patrón a la superficie.
- Se eliminan las zonas expuestas o no expuestas, según el tipo de proceso.
- El ciclo se repite decenas de veces.
Cada repetición añade una nueva capa de transistores, conexiones y lógica. El resultado es una estructura extremadamente compleja construida a escala nanométrica. A mayor número de capas y menor tamaño de cada elemento, mayor capacidad de procesamiento y mejor eficiencia energética.
Tipos de litografía: DUV y EUV
La miniaturización de los chips depende de la capacidad para transferir patrones cada vez más pequeños sobre el silicio. En la práctica, esto se traduce en el tipo de litografía que utiliza la industria.
Durante años, el estándar ha sido la litografía DUV (Deep Ultraviolet). Trabaja con una longitud de onda de 193 nanómetros y ha permitido sostener el avance continuado de los semiconductores durante varias generaciones tecnológicas. A día de hoy sigue siendo esencial, ya que se emplea en muchas de las capas que componen un chip avanzado.
El siguiente paso es la litografía EUV (Extreme Ultraviolet), que opera con una longitud de onda de 13,5 nanómetros. Esta reducción permite definir estructuras más pequeñas con mayor precisión y simplificar algunos de los procesos necesarios para fabricarlas. Gracias a la EUV, la industria puede seguir avanzando hacia nodos tecnológicos cada vez más reducidos.
La EUV representa un salto tecnológico de gran magnitud. Su desarrollo exige condiciones extremas, como trabajar en vacío casi absoluto y utilizar sistemas ópticos de una precisión sin precedentes. Los equipos necesarios concentran décadas de investigación y alcanzan costes muy elevados, lo que convierte a esta tecnología en uno de los mayores retos industriales de la actualidad.
La introducción de la EUV marca un punto de inflexión en la evolución de los semiconductores. Permite prolongar la miniaturización de los chips y sostener el aumento de capacidad de cálculo que demandan las tecnologías digitales más avanzadas.
El papel de ASML
El salto de la litografía DUV a la EUV ha situado a ASML en una posición central dentro del ecosistema tecnológico global. La compañía es la única capaz de diseñar y fabricar máquinas de litografía EUV que funcionan de forma fiable a escala industrial.
Cada uno de estos sistemas integra más de 100.000 componentes y concentra décadas de investigación en óptica, física de materiales, software y sistemas de precisión. Su complejidad técnica y su coste elevan de forma significativa las barreras de entrada en la fabricación de chips avanzados.
La dependencia de esta tecnología tiene implicaciones directas. Los semiconductores más avanzados, necesarios para la inteligencia artificial, los centros de datos o la computación de alto rendimiento, requieren litografía EUV. Por este motivo, la capacidad de acceso a estas máquinas se ha convertido en un factor estratégico para países y regiones.
La concentración de esta capacidad tecnológica en un único proveedor ha elevado la litografía al rango de infraestructura crítica. El acceso a la EUV condiciona la producción de semiconductores avanzados y se ha convertido en un elemento central del equilibrio tecnológico y económico global.
El límite físico: la Ley de Moore y los nanómetros
Durante décadas, el avance de los semiconductores ha estado guiado por una regla empírica bien conocida: duplicar el número de transistores en un chip aproximadamente cada dos años. Este progreso sostenido ha sido posible gracias a los avances continuos en litografía.
Hoy, cuando se habla de chips de 5, 3 o 2 nanómetros, la referencia va más allá del tamaño. Estos nodos tecnológicos reflejan un equilibrio cada vez más complejo entre densidad de transistores, consumo energético, rendimiento y coste de fabricación.
A medida que se reduce la escala, los desafíos se multiplican. Cada nuevo nodo requiere inversiones muy elevadas y avances coordinados en materiales, óptica, procesos de fabricación y software de diseño. El margen de mejora es menor y el riesgo industrial aumenta.
En este contexto, la litografía se sitúa en un punto crítico. Marca los límites físicos de la miniaturización, pero también actúa como la principal palanca para seguir ampliando la capacidad de cálculo que demandan las tecnologías digitales avanzadas.
Diferencias entre litografía, grabado y serigrafía
Para entender mejor el papel específico de la litografía en este proceso, conviene aclarar su relación con otros métodos industriales habituales. En el ámbito de la fabricación de chips es importante distinguir entre procesos que, aunque relacionados, cumplen funciones muy distintas:
- Litografía: define el patrón que se quiere reproducir sobre el silicio mediante el uso de la luz. Es el paso en el que se establece la geometría del chip.
- Grabado: elimina material siguiendo ese patrón. Transforma el diseño definido por la litografía en una estructura física.
- Serigrafía: deposita tinta a través de una malla. Es una técnica de impresión ampliamente utilizada en otros contextos, pero no tiene aplicación en la escala nanométrica que exige la industria de los semiconductores.
En la fabricación de chips, la litografía fija el plano. El grabado lo convierte en realidad.

Fuente: Grabado de semiconductores
El futuro: litografía de nanoimpresión (NIL) y más allá
La litografía EUV marca el estado del arte actual, pero no representa el punto final. La industria ya explora nuevas vías para seguir avanzando en la miniaturización y la eficiencia de los chips.
Entre las líneas de investigación más relevantes destacan:
- Nanoimprint Lithography (NIL): utiliza moldes físicos para “sellar” patrones directamente sobre la oblea. Esta aproximación reduce la dependencia de la óptica y abre la puerta a procesos potencialmente más simples y eficientes para determinadas aplicaciones.
- High-NA EUV: una evolución de la EUV actual que incorpora sistemas ópticos aún más precisos. Su objetivo es seguir reduciendo el tamaño de las estructuras más allá de los 2 nanómetros.
- Nuevos materiales y arquitecturas 3D: la miniaturización ya no avanza solo en dos dimensiones. La integración vertical de componentes y el uso de materiales alternativos permiten aumentar la capacidad sin reducir indefinidamente el tamaño.
Todas estas líneas comparten un mismo objetivo: integrar más transistores, reducir el consumo energético y ampliar la capacidad de cálculo. La litografía seguirá siendo una de las claves para sostener el progreso tecnológico en los próximos años.
Litografía: una infraestructura crítica para el futuro digital
La litografía explica por qué hoy es posible concentrar una enorme capacidad de cálculo en dispositivos cotidianos. También ayuda a entender hacia dónde se dirige la próxima fase de la transformación tecnológica.
En los próximos años, la evolución de esta técnica será determinante para el desarrollo de la inteligencia artificial, la computación cuántica, los centros de datos y, en general, para la competitividad económica de países y regiones. La capacidad de diseñar y fabricar chips avanzados condiciona la innovación en múltiples sectores.
Por este motivo, la litografía ha dejado de ser un asunto exclusivamente industrial. Se ha convertido en una infraestructura crítica, estrechamente ligada al liderazgo tecnológico y al equilibrio global.
Para profundizar en el papel estratégico de los semiconductores y su impacto en la economía y la geopolítica, puedes consultar el informe del Future Trends Forum de la Fundación Innovación Bankinter sobre semiconductores:
Un análisis en profundidad para comprender uno de los pilares invisibles -y decisivos- del futuro digital.