​Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Politica de cookies

La impresión 3D para la construcción de casas es una realidad. Esta técnica de construcción permite ahorrar materiales y, por tanto, contaminar menos.

Parece ser que la urbanización es una tendencia irrefrenable. Aun así, cómo urbanizamos depende de una gran variedad de factores contextuales entre los que se incluyen, entre otros, el área bioclimática, la disponibilidad de recursos naturales, las técnicas de construcción, el acceso al transporte, las estructuras sociales y las normas culturales.

¿Cómo podemos alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible mientras seguimos urbanizando y obteniendo lo que necesitamos para sobrevivir a la vez que respetamos los límites del planeta? ¿Cómo podemos satisfacer los deseos de nuestros habitantes, revitalizar y proporcionar un espacio seguro que funcione para los humanos sin tener que sacrificar las necesidades de los recursos naturales del planeta? Estas son las cuestiones que se planteaba Chris Luebkeman en el informe “Ciudades Disruptivas” de la Fundación Innovación Bankinter.

Como Luebkeman afirmaba, tenemos el conocimiento y la tecnología necesaria para incrementar la eficiencia y la efectividad de los sistemas urbanos, para empoderar a unos vecindarios mucho más integrados e inclusivos y para regenerar nuestros recursos naturales para las generaciones venideras. Ya existen algunas soluciones que se pueden poner en práctica. Depende de todos nosotros asegurarnos de que los ciudadanos son lo principal cuando tomamos decisiones y creamos lugares y espacios en los que podamos no sólo sobrevivir, sino prosperar.

“La manera en que nos relacionamos con la vivienda refleja los valores de las sociedades en cada momento de la historia”, afirmaba Anita Roth, responsable de investigación de políticas en Airbnb durante la reunión del Future Trends Forum, el think tank de la Fundación Innovación Bankinter, sobre el futuro de las ciudades. “El espacio importa, por eso hay que usarlo de forma más eficiente. Pronto estaremos hablando de casas construidas con impresión 3D en Estados Unidos”.

Hace tiempo que las impresoras 3D dejaron de limitarse a los plásticos con los que empezaron su andadura. Ahora también se pueden utilizar otros materiales como metales, alimentos y hasta hormigón. La impresión 3D para la construcción de casas es una realidad. Hay diversos estudios de arquitectura capaces de levantar casas unifamiliares de hormigón en cuestión de horas. Estos son solo algunos ejemplos:

  • La startup valenciana BeMore 3D comercializa casas construidas por impresión 3D por unos 50.000 euros: la firma imprime el diseño personalizado por el cliente en el terreno que este le proporcione en unas 24 horas.
  • La empresa China WinSun presentó hace años una impresora 3D capaz de levantar diez casas de 200 metros cuadrados en un solo día. WinSu, incluso ha superado el escollo de la altura imprimiendo un edificio de cinco plantas.
  • El estudio británico WikiHouse ha lanzado un proyecto de construcción open-source de casas que se montan con grandes piezas estandarizadas, como una especie de Lego gigante, donde los particulares pueden intercambiar y mejorar los diseños de las viviendas, tomando el que mejor se adapte a sus necesidades.

La impresión 3D para la construcción: una alternativa sostenible

Pero este tipo de construcciones son interesantes más allá de su componente tecnológica. Y es que la naturaleza del proceso de impresión 3D implica la utilización de materiales poco convencionales, que sean fáciles de manejar y de administrar por las mangueras de la impresora. Se suelen usar mezclas de cemento con otros compuestos, como fibra de cristal, que les ayudan a ser más sólidos.

Su robustez, unido a que para levantar un muro mediante esta técnica de construcción no hace falta que tenga una gran densidad de hormigón, sino una estructura hueca en forma de cenefa, permite ahorrar materiales y, por tanto, contaminar menos. Las cámaras de aire que quedan en las paredes ayudan a aislar, lo que a su vez redunda en un menor gasto energético para calentar o refrigerar la vivienda.

Por último, si bien hay que colocar tuberías, cableado, vigas, puertas, ventanas y demás elementos, el desembolso en materiales es menor que en las construcciones convencionales, lo que hace de las viviendas impresas una opción más económica.

La investigación en la construcción va mucho más allá de la impresión 3D de viviendas. Ya se ha dado, por ejemplo, con la forma de hacer hormigón translúcido (mezclándolo con fibra óptica), que ayuda a iluminar y calentar viviendas, y hasta de desarrollar un hormigón autorreparable gracias a la biología sintética, especialmente indicado para las zonas de alta actividad sísmica.

“El uso de materiales reciclados en el diseño y la construcción es una de las grandes tendencias de futuro que vemos a medio y largo plazo”, asegura Chris Johnson, director ejecutivo para Oriente Próximo del despacho de arquitectura, urbanismo y diseño Gensler que también participó en la reunión del Future Trends Forum.

La participación del sector público, el privado y los propios ciudadanos puede ayudar a desarrollar una planificación urbana mejor adaptada a las necesidades de los habitantes de las ciudades.

Si quieres saber más sobre el futuro de las ciudades, descarga el informe "Ciudades Disruptivas".

Artículos relacionados

Más en nuestra web

  • Tendencia
    Modelos de negocio disruptivos

    En los últimos años estamos asistiendo a una aceleración radical de la innovación y la creación de nuevos modelos de negocio gracias al desarrollo tecnológico. Esta tendencia explorará qué nuevos modelos de negocio generarán las nueva generación de tecnologías disruptivas como la Inteligencia artificial, el Blockchains, la robotica, etc.

  • Khoo Boon Hui
    Khoo Boon Hui

    Expresidente en Interpol