¿Cómo será la formación académica del futuro?

Resumen generado por IA

La Cumbre Mundial de Innovación para la Educación (WISE) es un think tank internacional que reúne cada dos años a 15,000 expertos en Doha, Qatar, para abordar el futuro de la educación. Fundada y patrocinada por la Qatar Foundation, WISE se centra en cómo la formación académica puede evolucionar para crear sociedades más preparadas y prósperas. En su décima edición en 2019, el tema principal fue «aprender-desaprender: qué significa ser humano», destacando la transición hacia un modelo educativo donde el aprendizaje en línea y el papel del docente como guía sustituyen la enseñanza tradicional basada en la memorización.

WISE ya había predicho en 2014 que la educación en línea superaría a la escolar tradicional en 15 años, impulsando una metodología más independiente y personalizada. Se promueven enfoques como las aulas invertidas, donde los estudiantes adquieren conocimientos básicos en casa y aplican lo aprendido en clase mediante proyectos supervisados. Además, se enfatiza el desarrollo de habilidades blandas (soft skills) como el trabajo en equipo, la creatividad y la resolución de problemas, que serán fundamentales en la educación del futuro. Ante la creciente organización de actividades extraescolares por parte de los padres, las escuelas también deberán asumir la responsabilidad de fomentar habilidades sociales básicas para preparar a los alumnos para relaciones personales y profesionales sólidas.

La implantación de las nuevas tecnologías hace que la educación tradicional tenga que abrirse a otros horizontes, poner el acento en otros campos y ayudar a los más jóvenes a lidiar con un mundo digital.

World Innovation Summit for Education (WISE, es su acrónimo en inglés), cumbre internacional para la innovación en la educación, es un think tank formado por 15.000 expertos de todo el mundo que se reúne cada dos años en Doha, capital del emirato de Qatar que está pensando en cómo será el futuro de la formación académica.

Fundado y patrocinado por la Qatar Foundation, WISE celebrará este año, 2019,  su décima cumbre bienal, en la que el tema principal será “aprender-desaprender: qué significa ser humano”. Al igual que en las anteriores convocatorias, el objetivo de esta reunión será intentar hacer un boceto de las líneas de actuación que crearán sociedades más preparadas y ricas a través de la educación.

Fue esta organización la que advirtió, allá por 2014, que se impondría la formación online en detrimento de la escolar, el entorno de los alumnos o las organizaciones culturales en un plazo de 15 años. Igualmente pronosticó que el papel del profesorado pasaría de ser el protagonista de clases magistrales al de guía y consultor de los alumnos.  Se permitiría así que los alumnos tomen la iniciativa con mayor naturalidad, sean capaces de trabajar de forma más independiente, primando así sus habilidades por encima del conocimiento académico que, gracias a la tecnología, ya es de fácil acceso desde cualquier lugar en el que se encuentre el alumno.

El conocimiento puro y duro, la base teórica, ya no tiene que ser memorizada porque, en realidad, Internet nos da la posibilidad de resolver cualquier duda que se nos plantee con un solo golpe de click.

Un buen número de expertos de todo el mundo, además, optan por pensar que las nuevas metodologías de la enseñanza van a acabar de desterrar el viejo paradigma educativo del alumno que acude a clase, permanece una hora en silencio tomando apuntes y ni participa, ni aporta.

Como ya se habló en este blog, las flipped classroom (aulas invertidas) es una metodología donde el alumno trabaja en casa los conceptos básicos y luego los expone en clase. En el aula es donde el alumno pone en práctica los conocimientos que ha adquirido por su cuenta por medio de proyectos (colectivos o personales) que contarán con la supervisión del profesorado.

La tendencia de la educación nos dice que nos dirigimos a una educación mucho más personalizada gracias a la tecnología. El alumno podrá elegir los horarios, los contenidos y, sobre todo, la forma de aprenderlos contando con la ayuda de sus profesores como apoyo y guía.

Otra de las tendencias destacadas es la de promover la creatividad entre el alumnado. Países como Japón, como nos cuenta Patrick Newell, experto del Future Trends Forum de la Fundación Innovación Bankinter, en esta interesante ponencia sobre cómo funciona el sistema educativo en este singular país.

Pero, seguramente, a diferencia de los centros educativos actuales las escuelas del futuro formarán a sus alumnos en habilidades que hoy quedan fuera del entorno educativo. Será así como, reducido el tiempo que se dedica a la adquisición de conocimientos mediante la memorización, los alumnos recibirán formación en soft skills como hablar en público, saber trabajar en equipo o resolver problemas fuera de un entorno seguro.

Tampoco podemos olvidar que los niños ya no se entretienen fuera de casa y sin supervisión paterna. Los padres organizan las agendas de sus hijos con actividades extraescolares, por ejemplo. Es por ello que es necesario que las escuelas cumplan en el futuro la misión de instruir al alumnado en las habilidades sociales básicas. Con ellas, el alumno no solo será capaz de hacer nuevas amistades, también será capaz de establecer relaciones laborales o comerciales, en el futuro, con mayor solvencia.