Resumen generado por IA
La energía de fusión emerge como una solución estratégica clave para Europa, ofreciendo una fuente limpia, segura e inagotable capaz de proporcionar carga base constante a la red eléctrica. Milena Roveda, CEO de Gauss Fusion, destaca en un webinar la importancia de transformar la fusión de un proyecto científico a una realidad industrial europea. Gauss Fusion apuesta por la tecnología stellarator, que, aunque más compleja, permite un funcionamiento continuo y estable, a diferencia de los tokamaks usados en otros proyectos como ITER. La hoja de ruta de la empresa prevé avanzar desde el diseño técnico (2026-2032) hasta la operación comercial en 2044, enfrentando retos tecnológicos como la producción cerrada de tritio y el confinamiento magnético a temperaturas extremas.
España juega un papel fundamental en este ecosistema, con centros como el CIEMAT y proyectos como IFMIF-DONES en Granada y SMART en Sevilla, que posicionan al país como un actor clave en la cadena europea de valor de la fusión. Sin embargo, Roveda advierte sobre el riesgo geopolítico de que Europa quede rezagada frente a Estados Unidos y China, que avanzan con estrategias unificadas y recursos masivos. La clave para Europa es la unidad política e industrial, replicando modelos exitosos como Eurofighter, para asegurar soberanía energética y liderazgo tecnológico en este desafío global.
Milena Roveda, CEO de Gauss Fusion, analiza en un webinar de la Fundación Innovación Bankinter la hoja de ruta para llevar la fusión del laboratorio al mercado, el papel crucial de la industria española y proyectos clave como ITER e IFMIF-DONES.
La búsqueda de una fuente de energía limpia, segura, inagotable y capaz de proporcionar carga base a la red eléctrica es uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo. En este contexto, la energía de fusión trasciende la solución tecnológica para convertirse en un imperativo estratégico para Europa. Tras analizar las oportunidades de esta tecnología en el Future Trends ForumFusionForward, la Fundación Innovación Bankinter continúa su labor de divulgación con una sesión a cargo de Milena Roveda, CEO de Gauss Fusion.
Roveda, con una destacada trayectoria en estrategia y gestión tecnológica en el sector energético, lidera desde Gauss Fusion una iniciativa empresarial paneuropea. Su objetivo es claro: transformar la fusión de un proyecto científico en una realidad industrial. Durante el webinar, Roveda desgrana los fundamentos de la fusión, la hoja de ruta tecnológica y, de manera crítica, la necesidad de una unión geopolítica e industrial europea para no perder la carrera frente a Estados Unidos y China.
La energía de fusión representa para el siglo XXI lo que el proyecto Eurofighter significó para la aviación en el XX: la decisión de Europa de no ser un mero espectador tecnológico. No se trata solo de física de plasmas; se trata de soberanía energética y de la creación de una infraestructura industrial propia que garantice nuestra autonomía frente a las grandes potencias. Como explica Milena Roveda, estamos ante un desafío que exige una escala paneuropea para convertir el laboratorio en red eléctrica.
Si quieres ver la ponencia completa, aquí puedes hacerlo:
El futuro de la energía de fusión con Milena Roveda, CEO de Gauss Fusion
¿Qué es la energía de fusión y por qué ahora?
Frecuentemente descrita como «la energía de las estrellas», la fusión es el proceso que alimenta al Sol. Consiste en fusionar núcleos de átomos ligeros (habitualmente isótopos de hidrógeno como el deuterio y el tritio) para formar uno más pesado, liberando una cantidad ingente de energía en el proceso.
A diferencia de las tecnologías actuales, la fusión presenta una combinación única de ventajas que Roveda resume en cuatro puntos clave:
- Abundancia: El combustible es inagotable y accesible globalmente.
- Limpieza: No genera emisiones de gases de efecto invernadero.
- Fiabilidad: A diferencia de las renovables intermitentes como la solar o la eólica, la fusión puede proporcionar energía de carga base constante a la red.
- Seguridad: Es intrínsecamente segura. No existe riesgo de reacciones en cadena ni de fusiones del núcleo como en la fisión nuclear. Si ocurre un fallo operativo, el plasma simplemente se enfría y la reacción se detiene. Además, aunque produce activación de materiales por neutrones, la radiotoxicidad es mucho menor que en la fisión y los materiales pueden reutilizarse en un plazo de 80 a 100 años.
La urgencia actual por desarrollar esta tecnología responde a una doble necesidad. Por un lado, la creciente demanda de electricidad en Europa -impulsada por la electrificación de la industria, el transporte y el auge de los centros de datos-, que se prevé aumente más de un 40% para 2035, según las proyecciones de la Agencia Internacional de la Energía (IEA) recogidas en su informe World Energy Outlook 2025. Por otro lado, la actual situación geopolítica subraya la importancia crítica de la soberanía e independencia energética.
Del laboratorio al mercado: la hoja de ruta y la apuesta por el stellarator
Gauss Fusion no nació como un consorcio científico, sino como una empresa independiente impulsada por compañías industriales europeas con décadas de experiencia como proveedoras en proyectos globales de fusión, incluyendo el macroproyecto internacional ITER (International Thermonuclear Experimental Reactor) y colaborando con Fusion for Energy (F4E), la organización de la Unión Europea responsable de la contribución europea a ITER. Entre sus fundadores destaca la ingeniería española IDOM, junto a ASG (Italia), ALSYMEX (Francia), y Bruker y Research Instruments (Alemania).
«Es el momento de cambiar el rol de ser solamente proveedores a ser los que vamos a construir la primera central de fusión en Europa», afirma Roveda. Para lograrlo, Gauss Fusion combina esta capacidad industrial con la colaboración de institutos científicos de referencia mundial, como el CERN o el Max Planck Institute.
Mientras que ITER y la mayoría de los proyectos globales se basan en la tecnología tokamak (un diseño en forma de dónut que utiliza campos magnéticos para confinar el plasma), Gauss Fusion ha apostado por el diseño stellarator. Aunque tecnológicamente más complejo en su diseño y construcción debido a sus bobinas magnéticas de formas retorcidas, el stellarator ofrece ventajas operativas significativas para una planta comercial, como una mayor estabilidad del plasma y la capacidad de operar en estado estacionario (continuo), sin los pulsos necesarios en los tokamaks.

Fuente: elaboración propia con IA
La hoja de ruta planteada por Gauss Fusion es ambiciosa pero realista:
- 2026-2032: Fase de ingeniería y diseño técnico detallado.
- 2032-2040: Construcción de la planta piloto.
- 2039-2044: Puesta en marcha.
- A partir de 2044: Operación comercial e inyección de energía a la red.
El reto de la ingeniería y los cuellos de botella tecnológicos
Aunque la base científica de la fusión está bien comprendida, el reto actual reside en la ingeniería y la integración de múltiples tecnologías complejas. Roveda identifica el ciclo de combustible como el desafío número uno. La central debe ser capaz de producir su propio tritio en un circuito cerrado y hermético.
Otro reto mayúsculo es el confinamiento magnético. Para mantener el plasma a las temperaturas necesarias (150 millones de grados), se requieren campos magnéticos extremadamente potentes. Esto implica la gestión de temperaturas que van desde los 4 Kelvin (-270°C) en los imanes superconductores hasta los 150 millones de grados en el plasma, todo ello en un espacio de pocos metros. En este ámbito, el desarrollo de superconductores de alta temperatura se perfila como una tecnología habilitadora clave para reducir el tamaño y coste de los reactores, aunque su integración presenta sus propios desafíos de ingeniería.
El papel estratégico de España en el ecosistema europeo: CIEMAT e IFMIF-DONES
España ocupa una posición privilegiada para contribuir de forma significativa a la cadena de valor europea de la fusión. Roveda destaca la solidez de la base científica española, personificada en el Laboratorio Nacional de Fusión del CIEMAT (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas), un centro de referencia internacional.
«España es el país número uno o dos en proveedores de ITER», señaló Roveda, subrayando la capacidad tecnológica existente. Un hito fundamental en esta estrategia es el proyecto IFMIF-DONES (International Fusion Materials Irradiation Facility – Demo Oriented Neutron Source), que se construirá en Granada. Esta instalación será crucial para testar y validar los materiales que deberán soportar el intenso flujo de neutrones en los futuros reactores de fusión comerciales (DEMO), un paso indispensable para pasar de ITER a la producción eléctrica.
Estudios realizados para Gauss Fusion por la Universidad Técnica de Múnich han identificado diversos clústeres en España idóneos para la ubicación de futuras centrales de fusión, basándose en criterios sísmicos, proximidad a centros industriales, necesidad de energía e infraestructuras existentes.

Fuente: Gauss Fusion
La vitalidad del ecosistema español se manifiesta también en la innovación académica de vanguardia. Un ejemplo destacado es el proyecto SMART (Seville Model for Advanced Sustainable Neutral Tokamak) de la Universidad de Sevilla. Este dispositivo, pionero en España, se basa en la tecnología de tokamak esférico compacto. A diferencia de los grandes tokamaks como ITER, este diseño busca reactores más pequeños, eficientes y económicamente viables, explorando regímenes de plasma avanzados. El proyecto SMART, integrado en la estrategia Fusion2Grid y apoyado por la Junta de Andalucía, complementa perfectamente la labor de IFMIF-DONES, consolidando a Andalucía como un hub de referencia internacional en la investigación y desarrollo de la energía de fusión.
Europa ante su «momento Eurofighter»: El reto geopolítico frente a EE. UU. y China
La conclusión más contundente de Milena Roveda es la llamada a la unidad europea, situando el desarrollo de la fusión en el tablero de ajedrez global. «Estamos en posición de sándwich en Europa», afirma Roveda, describiendo un escenario geopolítico marcado por la competencia feroz de dos superpotencias con estrategias energéticas claras y unificadas.
Por un lado, Estados Unidos avanza con una visión de «dominancia energética», centralizada en iniciativas como el Energy Dominance Council. Esta estrategia trata la energía no solo como un recurso, sino como una herramienta geopolítica de poder global, impulsando el desarrollo de la fusión con un fuerte componente de colaboración público-privada y agilidad regulatoria.
Por otro lado, China ejecuta programas estatales masivos y a largo plazo. Roveda destaca la velocidad de ejecución del gigante asiático, que avanza rápidamente en la construcción de centrales experimentales y, de manera crítica, en el desarrollo de su propia cadena de suministro integrada. Esta capacidad de movilizar recursos a gran escala permite a China acortar plazos de forma agresiva.
Frente a estas dos potencias que actúan con determinación, Europa corre el riesgo de quedar rezagada si cada país sigue su propio camino. «La respuesta a ‘America First’ solo puede ser ‘Europe United'», sentencia Roveda. Europa posee las capacidades científicas e industriales necesarias, pero falta la decisión política y el impulso conjunto.
Roveda aboga por un enfoque similar al que dio origen al Eurofighter o a Airbus: un proyecto transnacional donde varios países europeos sumen fuerzas para construir la primera flota de centrales de fusión. Como concluye Roveda citando a Séneca: «No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas». La fusión es el gran reto al que Europa debe atreverse, y debe hacerlo unida.
Próxima cita con la innovación española en fusión
Continuando con nuestra labor de divulgación y análisis de las tecnologías disruptivas, desde la Fundación Innovación Bankinter te invitamos a nuestro próximo webinar sobre energía de fusión, que tendrá lugar el 16 de abril. En esta ocasión, nos centraremos en el ecosistema nacional con un proyecto pionero de la Universidad de Sevilla, liderado por el catedrático Manuel García Muñoz. Esta sesión promete ser de alto interés estratégico, ya que analizaremos un proyecto que se perfila como una futura spin-off académica con gran potencial de transferencia tecnológica al mercado.