Resumen generado por IA
Un avatar digital es una representación gráfica personalizada que identifica a un usuario; puede ser una foto, un dibujo o un modelo tridimensional. Aunque tradicionalmente se han usado en videojuegos, la revolución digital los ha llevado a ámbitos como la salud, donde permiten simular y visualizar la evolución de enfermedades, ensayar tratamientos y fomentar conductas saludables. En educación médica se emplean en realidad aumentada para enseñar la anatomía y la autonomía corporal en 3D, pero sus aplicaciones potenciales son mucho más amplias.
Expertos como Russell Howard plantean un uso disruptivo: emplear avatares como motivadores del cambio de comportamiento. Si un paciente visualiza en su avatar las consecuencias de una mala gestión de su salud, podría sentirse impulsado a adoptar hábitos más saludables. Gracias al big data, estos avatares pueden integrar datos genéticos, comportamentales y ambientales para crear modelos predictivos holográficos que proyecten futuros estados de salud. Esa proyección facilita la toma de decisiones, mejora la prevención, y apoya el diagnóstico y la planificación de tratamientos, convirtiendo al avatar en una herramienta personalizada para la salud a largo plazo.
Si el paciente puede visualizar en un avatar lo que le puede provocar una mala gestión de su salud, se motivará para tener un comportamiento más saludable.
Un avatar digital es una representación gráfica que se asocia a un usuario para su identificación. La revolución digital nos permite crear avatares digitales personalizados.
Los avatares pueden ser fotografías, dibujos o representaciones tridimensionales del paciente. Hasta ahora hemos estado acostumbrados a usarlos en videojuegos, pero con la revolución digital, este concepto se ha extendido a multitud de campos, entre ellos, a la salud. Los avatares sirven para ponernos a prueba a través de ellos, para observar el desarrollo de una enfermedad o para fomentar nuevos hábitos, etc. Estos avatares nos podían servir para visualizar nuestra salud en el futuro o para saber cómo poder tratar una enfermedad a través de tratamientos nuevos.
Actualmente el avatar digital en salud se está utilizando en la formación médica, con modelos de entrenamiento de realidad aumentada para explicar a los estudiantes de medicina la autonomía del cuerpo humano de forma tridimensional, pero puede utilizarse de muchas más formas.
Uno de las visiones más disruptivas sobre el uso de estos avatares la tiene el experto del Future Trends Forum, Russell Howard. Russell propone utilizar el avatar como elemento motivador del cambio del comportamiento del paciente. Si el paciente puede visualizar en el avatar lo que le puede provocar una mala gestión de su salud, se motivará para tener un comportamiento más saludable.
Las nuevas tecnologías permiten recolectar gran cantidad de datos (big data) sobre nuestra salud y el ecosistema. Estos datos sirven para crear modelos predictivos sobre nuestra salud que se representarán en nuestro propio avatar con forma holográfica. Este avatar recogerá nuestros datos genéticos, nuestros comportamientos de salud y nuestros hábitos, y nos mostrarán el resultado futuro que esos hábitos pueden llegar a provocar. Esta proyección de nuestra salud en nuestro avatar nos ayudará a decidir cambios en nuestros comportamientos para mejorar nuestra salud a largo plazo, así como de servir como herramienta de diagnóstico y tratamiento.
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