​Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Politica de cookies

¿Qué son los OKRs? Conoce la metodología de definición de objetivos y medición de resultados de Google.

A través de este artículo, podrás conocer una metodología de gestión de objetivos que está causando furor en el ecosistema emprendedor gracias al libro Measure What Matters de John Doerr. Esta metodología no es otra que Los Objetive Key Results o OKRs.

El máximo referente de la misma es Google, que lleva utilizando este sistema desde 1999, cuando eran 30 empleados, hasta la actualidad con más de 85.000 personas.

Seguro que si se le preguntamos a Larry Page o Sergey Brin, los fundadores de Google, por las personas más influyentes en la historia de éxito de Google sin dudarlo una de ellas sería John Doerr, el inversor de Silicon Valley que llevó los OKRs a Google en primer término.

Historia de los OKRs

Aunque Google sea el máximo exponente de los OKRs, los créditos hay que dárselos a su creador Andy Grove. Grove fue COO, CEO y Presidente de Intel, una de las mayores compañías del mundo.

Es allí, trabajando en Intel donde en 1975 Doerr tiene su primer contacto con este sistema que le cambiaría la vida.

Qué son los OKRs

Los Objectives and Key Results, tal como los define Doerr en su libro, son un protocolo para definir los objetivos de compañías, equipos e individuos y el seguimiento de sus resultados.

Los OKRs no son la panacea, pero si una compañía tiene un fuerte liderazgo y una cultura adecuada, los OKRs son la herramienta perfecta para guiarla hacia el éxito.

Lo más importante de los mismos es que son transparentes, simples y muy sencillos de implantar, permitiéndonos asegurarnos que los esfuerzos de toda la empresa se focalizan en lo que realmente importa.

Según Doerr, los OKRs nos dan cuatro superpoderes:

  1. Foco y Compromiso con las prioridades
  2. Alineación y Conexión para el trabajo en equipo
  3. Seguimiento de las responsabilidades
  4. Entrenamiento para conseguir lo ‘imposible’

Cómo funcionan los OKRs

Como su propio nombre indica los OKRs constan de dos partes que responden a dos sencillas preguntas:

  1. ¿Dónde quiero llegar? (objetives)
  2. ¿Cómo marcar el ritmo para ver si estoy llegando? (key results)

La teoría dice que has de marcarte entre 3 y 5 objetivos y no más de 5 Key Results a la vez. Un buen objetivo además ha de ser medible y tener un marco de referencia en el tiempo. 

Para hacerlo sencillo lo explicaremos con un solo objetivo. Imagina que para el año 2019 nuestro principal objetivo es aprender un nuevo idioma, por ejemplo, el inglés. El nuestro lo podemos construir así:

Hemos elegido un hito medible: aprobar el examen C2. Una vez definido el “qué”, hay que definir los pasos que hemos de dar el primer mes para guiarnos hacia el éxito en la consecución de nuestra meta.

El hecho de escribir el objetivo y los pasos iniciales nos hace ser conscientes de dónde tenemos que poner el foco. Lo que hagamos en nuestro tiempo que no contribuya a completar nuestros key results sabemos que nos aleja un poquito más de conseguir nuestro objetivo final.

Medición de resultados OKRs

Una vez hemos definido los pasos iniciales, ¿cómo los evaluamos?

En Google por ejemplo se marcan key results trimestrales, sin embargo, en compañías que están al inicio de la implantación de los OKRs, suelen empezar por definir key results mensuales.

Volviendo al ejemplo al final del mes, revisaremos nuestros key results dándoles una puntuación de 0 a 1, en función de su grado de cumplimiento:

Aunque la media de nuestros Key Results pueda parecer pobre, hay que ponerla en contexto con la dificultad de los mismos. En Google la media de cada trimestre ronda el 0.6-0.7.

De hecho, John Doerr considera que si todos los key results tienen un resultado de 1.0 los mismos eran demasiado conservadores.

Una vez puntuados nuestros key results, debemos plantearnos las siguientes preguntas:

  • ¿Sigue teniendo sentido el objetivo que nos hemos marcado?
  • ¿Los key results definidos contribuyen a la consecución final?
  • ¿Existe algo que frene el poder trabajar en un key result?
  • ¿Necesito nuevos key results para conseguir mis objetivos?

Una vez contestadas estas preguntas rehacemos nuestros key results para el siguiente mes suponiendo que nuestro objetivo anual sigue estando vigente. No hay nada malo en cambiar de objetivo durante el año si realmente tiene sentido.

En el ejemplo, dos de los tres key results han sido modificados. Uno porque ya ha sido completado y no tiene sentido seguir manteniéndolo, y el otro porque después de hablar con el profesor de la academia hemos considerado que para la etapa de aprendizaje en la que nos encontrábamos no estaba contribuyendo de manera efectiva para conseguir nuestro objetivo final. Además, hemos añadido un cuarto key result que creemos nos ayudará adicionalmente.

Al finalizar el mes volveremos a revisar el grado de cumplimiento y a plantearnos las preguntas que nos indiquen si estamos dando los pasos al ritmo necesario.

Conclusión

Como hemos dicho este sistema por sí solo no va a ayudarnos a tener éxito, pero si todo lo demás acompaña, es un gran método para ayudarnos a conseguir todas las metas que nos propongamos, tanto profesional como personalmente.

Los OKRs son un sistema que permite focalizarse en lo que realmente importa, además de ser transparentes, sencillos de implantar y revisables. Trabajando cada día un poco en aquello que realmente importa se pueden alcanzar resultados que a priori parecían imposibles de conseguir.

Si quieres investigar y profundizar en los OKRs, no te pierdas esta selección de enlaces que pueden ser de tu interés:

Más en nuestra web