- Récord de volumen con menos operaciones. El ecosistema suma 3.827 M€ (+49%) hasta septiembre y ya supera todo el ejercicio 2025 (3.132 M€), pero cierra 274 operaciones (–5%).
- Las megarrondas explican el crecimiento. Dieciséis rondas de 50 M€ o más concentran 2.560 M€, dos de cada tres euros invertidos (67%), y duplican su volumen (+113%).
- El mercado de base sigue en normalización bajista. Sin megarrondas, la inversión retrocede un 8%, hasta 1.267 M€ en 258 operaciones (–7%), y la mediana se queda plana en 2,0 M€.
- Multiverse Computing firma la mayor ronda de la historia del ecosistema. Sus 500 M€ superan cualquier operación registrada desde 2019 y suponen por sí solos el 13% del capital del año.
- Las fases se polarizan. El Seed crece un 22% (104 operaciones) y el Growth un 33%, mientras la Serie C cae un 35%: ya hay más megarrondas (16) que Series C (15).
- Barcelona y Madrid, en empate técnico. Barcelona suma 1.175 M€ (+14%) y Madrid 1.153 M€ (+37%): apenas 22 M€ de diferencia. El Resto de España capta490 M€ (+123%), impulsado por Multiverse (San Sebastián), PLD Space (Elche) e iPronics (Valencia).
- Los exits siguen a la baja. Treinta desinversiones (–35%). La más destacada Marosa, adquirida por Wolters Kluwer por 112 M€.

Los nueve primeros meses de 2026 se saldan con 3.827 M€ (+49%) en 274 operaciones (–5%). El volumen ya supera en un 22% el cierre completo de 2025 (3.132 M€) con un trimestre por delante. Pero el titular esconde una divergencia: se invierte mucho más dinero en menos operaciones. El ecosistema no está ganando actividad; está ganando tamaño en la parte alta.
El cruce media / mediana lo confirma. La media se dispara un 53% hasta 15,8 M€, mientras la mediana no se mueve (2,3 M€, 0%). La operación típica sigue en el entorno de los 2 M€, igual que hace un año. La media ya multiplica por siete a la mediana (6,9 veces, frente a 4,5 veces hace un año y 5,8 veces en el primer semestre).
Caben dos lecturas. La optimista: el ecosistema demuestra capacidad para atraer rondas de un tamaño inédito, señal de compañías más maduras. La prudente: el volumen depende de un grupo muy reducido de operaciones y no se traslada al tejido general. Ambas son ciertas a la vez, y la segunda pesa más para medir la salud del mercado: un año fuerte en volumen y plano en actividad es un año concentrado, no expansivo.











