Ciencia
Empresas de energía de fusión: quién lidera la carrera hacia una energía limpia e inagotable

Más de 6.700 millones de dólares en inversión y tecnologías disruptivas impulsan a un puñado de startups que podrían hacer realidad la energía de fusión en la próxima década. Conoce a las que están marcando el ritmo global
La nueva generación de startups que promete la energía del futuro
Durante décadas, la energía de fusión ha sido una utopía científica. Pero eso está cambiando. Un número creciente de startups está convirtiendo la fusión en un desafío tecnológico con horizonte claro: lograr energía limpia, segura e inagotable en cuestión de años, no de décadas. Con más de 6.700 millones de dólares en inversión acumulada, estas empresas exploran rutas alternativas a los grandes consorcios como ITER, apostando por la agilidad, la innovación industrial y tecnologías de alto riesgo y alto potencial.
Una carrera global con múltiples caminos
Estas startups no siguen un único enfoque. Algunas mejoran los sistemas clásicos de confinamiento magnético con nuevas generaciones de imanes; otras experimentan con técnicas como el Z-pinch o la fusión aneutrónica. La diversidad de estrategias refleja un ecosistema global en plena efervescencia, con nodos clave en Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Francia. A continuación, repasamos las más prometedoras por su solidez técnica, su nivel de inversión y su cercanía a hitos clave:
Commonwealth Fusion Systems (EE. UU.)
Spin-off del MIT, desarrolla el tokamak SPARC, basado en imanes superconductores de alta temperatura. Ha recaudado más de 2.000 millones de dólares y ha iniciado la construcción del reactor SPARC, con el objetivo de demostrar energía neta positiva antes de 2030.
Helion Energy (EE. UU.)
Con sede en Washington, propone un sistema de fusión mediante campos magnéticos pulsados y aceleradores de plasma. Ha conseguido más de 1.000 millones de dólares en financiación y planea generar electricidad para la red en 2028, con un acuerdo para suministrar energía a Microsoft.
TAE Technologies (EE. UU.)
Ubicada en California, trabaja en una fusión aneutrónica utilizando protones y boro-11. Ha recaudado más de 1.200 millones de dólares para desarrollar un sistema con residuos prácticamente nulos y apunta a comercializar su tecnología en la próxima década.
Marvel Fusion (Alemania)
Con sede en Múnich, apuesta por el confinamiento inercial con láseres de altísima potencia. Ha captado más de 110 millones de euros, con apoyo de Siemens Energy y EQT Ventures, y planea demostrar su concepto en instalaciones láser existentes para 2027.
Xcimer Energy (EE. UU.)
Basada en Colorado, desarrolla la utilización de láseres KrF (fluoruro de criptón) para la fusión. Ha recaudado 100 millones de dólares y recibió 4 millones en financiación federal para avanzar en la eficiencia de los láseres de fusión inercial.
Zap Energy (EE. UU.)
Con sede en Seattle, desarrolla un enfoque sin imanes, utilizando el denominado efecto Z-pinch. Ha recaudado 130 millones de dólares y ha comenzado las operaciones de su plataforma de prueba de fusión «Century», avanzando hacia una planta de energía de fusión comercial.
Tokamak Energy (Reino Unido)
Pionera en tokamaks esféricos compactos, combina diseño optimizado e imanes superconductores de alta temperatura. Ha recaudado 125 millones de dólares para comercializar tecnologías de fusión y magnetismo transformadoras.
First Light Fusion (Reino Unido)
Con sede en Oxfordshire, utiliza tecnología de fusión por impacto, disparando proyectiles a ultra alta velocidad para generar condiciones de fusión. Está colaborando con la NASA y la Open University en aplicaciones de su tecnología en pruebas de impacto de alta velocidad.
Renaissance Fusion (Francia)
Ubicada en Grenoble, desarrolla un estelarator en 3D, combinando geometrías complejas y superconductores. Ha recaudado 32 millones de euros para avanzar en el desarrollo de su concepto de reactor de fusión.
Proxima Fusion (Alemania)
Spin-off del Instituto Max Planck de Física del Plasma (IPP), centrada en estelarator quasi-isodinámicos. Ha recaudado 20 millones de euros y ha publicado planes de código abierto para una planta de energía de fusión, con el objetivo de demostrar energía neta de fusión para 2031.
Gauss Fusion (Alemania)
Startup fundada por empresas privadas de Alemania, Francia, Italia y España, destaca en el competitivo panorama de startups de fusión por su enfoque innovador, su sólida base científica y su visión pragmática. En un entorno donde la cooperación público-privada es clave, Gauss Fusion también destaca por su capacidad para atraer inversión y establecer alianzas estratégicas.
¿Y España? Startups que ya forman parte del ecosistema global
Aunque ninguna startup española compite hoy por liderar el desarrollo de reactores, sí hay actores locales integrados en la cadena de valor internacional. Desde soluciones de ingeniería hasta proyectos industriales emergentes, España ya está posicionada como socio estratégico:
- Obuu colabora con ITER en el desarrollo de utillaje de precisión.
- Hiperbaric lidera el proyecto RODAS aplicando inteligencia artificial a procesos de fabricación avanzada.
- Gauss Fusion, ya mencionada, está participada por la ingeniería española IDOM, y busca construir una planta de fusión operativa en Europa para 2045.
Puedes profundizar en estas iniciativas en nuestro artículo anterior: España y la energía de fusión: un ecosistema en expansión.
¿Y las startups asiáticas?
Aunque Asia es una región clave en el desarrollo de la energía de fusión -con proyectos estatales de referencia como EAST (China), KSTAR (Corea del Sur) o JT-60SA (Japón)-, la mayoría de iniciativas siguen un modelo de financiación y gestión pública o institucional. A día de hoy, hay muy pocas startups asiáticas independientes que operen con estructuras de capital riesgo, hojas de ruta transparentes y comunicación internacional comparable a sus homólogas en EE. UU. o Europa.
Por ese motivo, el ecosistema de fusión asiático, aunque altamente avanzado en lo científico, no está representado aún en el núcleo del movimiento emprendedor global de fusión, centrado sobre todo en el eje MIT–California–Oxford–Múnich.
Lo que está en juego
Estas startups están redefiniendo el futuro energético global. Compiten -y en muchos casos colaboran- con los grandes consorcios internacionales. Su papel no es reemplazar a ITER, sino acelerar el proceso, aportar soluciones más rápidas y demostrar que hay otros caminos hacia la fusión comercial.
Lo que antes era solo ciencia básica, ahora es ingeniería aplicada, inversión privada y diseño industrial. La carrera ya no es solo científica: es tecnológica, empresarial y de modelos de negocio.
En un futuro no tan lejano, puede que el primer reactor de fusión conectado a la red no venga de un consorcio estatal, sino de una startup. Y eso lo cambia todo.