Resumen generado por IA
La energía de fusión representa un desafío no solo científico y tecnológico, sino también regulatorio, que requiere una arquitectura normativa flexible y adaptada para permitir la innovación y el escalado seguro. El último artículo de la serie Fusion Forward, impulsada por la Fundación Innovación Bankinter, reúne a expertos internacionales que coinciden en la necesidad de marcos regulatorios proporcionales a los riesgos reales de la fusión, diferenciados de la fisión, y orientados a la armonización internacional para facilitar su comercialización global sin comprometer la seguridad ni la aceptación pública. La regulación debe ser facilitadora, inclusiva, basada en el rendimiento y contar con mecanismos de participación pública y transparencia.
Desde distintas perspectivas geográficas, los expertos destacan la importancia de diseñar reglas específicas para la fusión, como la planta piloto por láser de Xcimer Energy, y la necesidad de claridad normativa en Europa para evitar incertidumbres. Se aboga por un licenciamiento progresivo que permita el aprendizaje conjunto entre reguladores y empresas, así como por la armonización de principios regulatorios a nivel internacional para evitar barreras y fomentar la colaboración transfronteriza. Además, se subraya la urgencia de avanzar hacia una gobernanza global inclusiva y preventiva, con participación de países en desarrollo, para que la regulación acompañe y no frene esta revolución energética.
En conclusión, el éxito de la fusión dependerá tanto de avances técnicos como de la capacidad institucional para establecer marcos regulatorios ágiles, transparentes y adaptativos que generen confianza entre innovadores, administraciones y sociedad. Este momento representa una oportunidad estratégica para Europa y España, que pueden influir en el diseño de estándares y guías regulatorias, contribuyendo a que la energía de fusión se convierta en un motor climático, económico y tecnológico a nivel global.
Cinco expertos internacionales abordan cómo diseñar marcos regulatorios proporcionales, ágiles y armonizados para hacer realidad la energía de fusión a escala global
La energía de fusión no solo plantea un reto científico y tecnológico sin precedentes, sino también un desafío regulatorio mayúsculo. Para convertir esta promesa en una fuente real de energía limpia y segura, necesitamos algo más que avances en física de plasmas o materiales avanzados: hace falta una arquitectura normativa que permita innovar, construir y escalar con seguridad y confianza.
Este es el último artículo de la serie Fusion Forward, un ciclo impulsado por la Fundación Innovación Bankinter tras haber reunido a algunos de los mayores expertos internacionales en torno a las claves científicas, tecnológicas, industriales y humanas de la energía de fusión en el think tank «Energía de Fusión: una revolución energética en marcha«. Cerramos esta serie con una reflexión crucial: cómo garantizar que la regulación acompañe -y no frene- el despliegue de esta tecnología.
En esta sesión final del Future Trends Forum, cinco voces de referencia compartieron su visión sobre los marcos regulatorios que necesita una industria emergente como la fusión:
- Susana Reyes, vicepresidenta de Xcimer Energy,
- Patrick White, director del programa de Seguridad y Regulación de la Energía de Fusión de Clean Air Task Force (CATF),
- Lucio Milanese, cofundador y COO de Proxima Fusion,
- Richard Pearson, cofundador de Kyoto Fusioneering,
- y Ralf Kaiser, responsable de programas en el ICTP y experto en gobernanza científica global.
Desde distintas geografías y experiencias. los ponentes coincidieron en la necesidad de crear marcos regulatorios proporcionales a los riesgos reales de la fusión, diferenciados de los de la fisión, y diseñados para acompañar la innovación. También pusieron sobre la mesa una visión ambiciosa: lograr una armonización internacional de criterios regulatorios que facilite la comercialización global sin comprometer la seguridad ni la aceptación pública.
En este artículo exploramos sus principales aportaciones, que permiten esbozar los elementos clave de una regulación eficaz para la energía del siglo XXI. Un debate esencial para que la revolución de la fusión no se quede en los laboratorios, sino que llegue cuanto antes a la red eléctrica.
Susana Reyes: habilitar la regulación como facilitadora, no como freno
Susana Reyes, vicepresidenta de diseño en Xcimer Energy, aporta una visión clave desde el frente de la innovación industrial. En su intervención, explica cómo la empresa está desarrollando una planta piloto de fusión por láser (Phoenix) con la vista puesta en generar electricidad en red en la próxima década. Para lograrlo, la claridad regulatoria es fundamental.
Reyes celebra el paso dado por la Comisión Reguladora Nuclear de EE. UU. (NRC), que en 2023 decidió regular las instalaciones de fusión bajo el marco 10 CFR Parte 30, tradicionalmente aplicado a aceleradores de partículas. Este marco, más ágil que el usado para reactores de fisión, permite adaptar los requisitos a los riesgos reales de las tecnologías emergentes. “No podemos aplicar modelos pensados para fisión a tecnologías con riesgos completamente distintos”, afirma Reyes.
La nueva normativa, cuyo borrador se publicó en mayo de 2025, debería entrar en vigor a finales de 2026. Esta sincronización es crítica para empresas como Xcimer, que ya están construyendo subsistemas y tienen operaciones previstas en instalaciones con tritio.
Además, Reyes subraya la importancia de incorporar la seguridad en las hojas de ruta tecnológicas desde las primeras fases. En su caso, trabajan con modelos digitales y simulaciones avanzadas para prever escenarios, minimizar residuos y garantizar bajas dosis ocupacionales y emisiones operativas. También destaca el valor de las colaboraciones público-privadas, como las que mantienen con la UNED (España) o el Savannah River National Lab (EE. UU.), para abordar desafíos como la gestión de tritio o la simulación del ciclo del combustible.
Si quieres ver la ponencia de Susana Reyes, puedes hacerlo en este vídeo:
Susana Reyes: «Regulation for an Emerging Industry»#FusionForward
Patrick White: regulación proporcional, inclusiva y basada en el rendimiento
Patrick White, responsable del área de regulación en Clean Air Task Force (CATF), plantea un enfoque normativo basado en tres principios fundamentales: proporcionalidad, inclusividad tecnológica y enfoque basado en el rendimiento.
Para White, la regulación de la fusión debe reflejar los riesgos reales de cada tecnología, y no imponer requisitos genéricos diseñados para otras fuentes nucleares. “No tiene sentido regular un sistema de confinamiento por láser con los mismos criterios que un reactor de agua a presión”, explica.
Defiende también que los marcos regulatorios sean neutrales respecto al enfoque tecnológico -ya sea confinamiento magnético, inercial, híbrido o nuevas aproximaciones- y que lo importante sea demostrar cumplimiento mediante resultados medibles. En lugar de establecer requisitos prescriptivos (cómo debe hacerse algo), propone centrarse en estándares de rendimiento (qué debe lograrse en términos de seguridad o emisiones).
Además, White aborda un aspecto clave: la regulación no es solo técnica, sino también social. “Los reguladores deben anticiparse a las preguntas de la ciudadanía: ¿es esto seguro?, ¿quién controla?, ¿qué pasa si algo falla?” Por eso, propone que los marcos regulatorios incluyan mecanismos de participación pública, transparencia en la toma de decisiones y comunicación científica accesible.
Si quieres ver la ponencia de Patrick White, puedes hacerlo en este vídeo:
Patrick White: «Regulatory Keys to Accelerate Fusion» #FusionForward
Lucio Milanese: guías regulatorias específicas para la fusión europea
Lucio Milanese, cofundador y director de operaciones de Proxima Fusion, aborda el desafío regulatorio desde la experiencia europea. Su empresa, una spin-off del Max Planck Institute de Física del Plasma, trabaja en el desarrollo de dispositivos de confinamiento de tipo stellarator, con una fuerte componente computacional y predictiva.
Milanese considera que Europa necesita claridad sobre cómo se clasifican las instalaciones de fusión. Hoy por hoy, no existe un marco único, y cada país aplica criterios diferentes. Algunos las consideran instalaciones nucleares, otros no. Esta ambigüedad genera incertidumbre para startups y centros de investigación que necesitan saber qué permisos requerirán, cuánto tiempo tomarán y bajo qué criterios serán evaluados.
En su intervención, defiende la necesidad de crear guías regulatorias específicas para fusión, que reflejen sus particularidades físicas, operativas y materiales. “No hablamos de reacciones en cadena, ni de residuos de alta actividad, ni de fuentes de calor incontrolables. El marco debe reflejar esa realidad”, señala.
También remarca que el exceso de carga regulatoria en fases tempranas puede desincentivar el desarrollo. Propone avanzar en un sistema de licenciamiento por etapas (por ejemplo, diseño conceptual, planta piloto, operación limitada, operación completa), que permita al regulador y a la empresa aprender juntos, reduciendo incertidumbre y costes sin comprometer la seguridad.
Si quieres ver la ponencia de Lucio Milanese, puedes hacerlo en este vídeo:
Lucio Milanese: «Regulation for an Emerging Industry» #FusionForward
Richard Pearson: armonizar sin homogeneizar, para escalar globalmente
Richard Pearson, cofundador de Kyoto Fusioneering, aporta la perspectiva de una empresa que opera entre Asia y Europa, y que observa de cerca cómo las diferencias regulatorias entre países pueden convertirse en barreras para la escalabilidad.
Pearson alerta sobre el riesgo de fragmentación si cada país adopta marcos muy distintos. Esto no solo genera costes adicionales para las empresas, sino que dificulta la colaboración, la inversión transfronteriza y la transferencia tecnológica. “Necesitamos armonizar principios básicos, aunque no tengamos una única norma mundial”, explica.
Plantea varios caminos posibles para avanzar en esa dirección: el reconocimiento mutuo de licencias (como en el caso de la aviación), la creación de estándares internacionales voluntarios (como en tecnología médica o TIC), o la definición de “marcos mínimos comunes” que cada país pueda adaptar.
También propone crear un consorcio internacional de actores regulatorios y empresariales que compartan experiencias, mejores prácticas y criterios técnicos. “La regulación no puede ir siempre por detrás de la tecnología. Necesitamos construirla en paralelo, y hacerlo juntos”.
Si quieres ver la ponencia de Richard Pearson, puedes hacerlo en este vídeo:
Richard Pearson: «Regulation for an Emerging Industry» #FusionForward
Ralf Kaiser: una gobernanza global para una tecnología de impacto planetario
Ralf Kaiser cierra el panel con una visión de más largo plazo: la necesidad de avanzar hacia una gobernanza internacional de la fusión, con principios comunes, cooperación multilateral y eventualmente un marco jurídico compartido.
Desde su experiencia en el ICTP y con organismos como la IAEA, Kaiser recuerda que tecnologías con impacto transnacional -como la fusión- deben ser abordadas también desde la diplomacia científica. “El tritio, los materiales estratégicos, los residuos, la protección radiológica… son temas que trascienden fronteras. No se puede dejar solo a los reguladores nacionales”, afirma.
Propone empezar por construir un consenso técnico mínimo -basado en evidencia científica y experiencias de proyectos como ITER-, y a partir de ahí crear un conjunto de principios voluntarios que los países puedan adoptar. Este enfoque podría liderarse desde organismos como la IAEA, la OCDE o incluso foros como el G20.
También señala que los países en desarrollo deben estar incluidos en este debate desde el principio, para evitar una nueva brecha tecnológica. “La gobernanza global de la fusión debe ser inclusiva, preventiva y basada en el conocimiento. Si no se construye ahora, será más difícil corregir después”.
Si quieres ver la ponencia de Ralf Kaiser, puedes hacerlo en este vídeo:
Ralf Kaiser: «Licensing and Regulation for Fusion Energy» #FusionForward
Conclusión: diseñar el futuro de la fusión también es una cuestión institucional
El cierre de esta serie deja claro que el éxito de la energía de fusión no dependerá únicamente de avances en física, ingeniería o materiales. También será una cuestión de instituciones. De cómo se regula, cómo se autoriza, cómo se establece la confianza entre innovadores, administraciones y ciudadanía.
Las voces recogidas en este último artículo sobre fusión del Future Trends Forum coinciden en una advertencia: si los marcos regulatorios no evolucionan al ritmo de la tecnología, corremos el riesgo de frenar su despliegue justo cuando está más cerca que nunca. La buena noticia es que ese debate ya ha comenzado. Y lo hace con una visión madura, global y colaborativa.
Desde el enfoque ágil y flexible impulsado por EE. UU., representado por Susana Reyes y Patrick White, hasta la cautela técnica y la búsqueda de claridad normativa que plantea Lucio Milanese desde Europa. Desde la llamada a la armonización internacional de Richard Pearson, esencial para una industria global, hasta la propuesta de gobernanza multilateral de Ralf Kaiser, que coloca la fusión en el terreno de la diplomacia científica.
Todos ellos coinciden en una idea clave: la regulación no puede ir siempre por detrás. Debe construirse en paralelo a la tecnología, con visión de futuro, proporcionalidad y diálogo constante. Y debe hacerlo con principios claros: seguridad, transparencia, inclusión, y sobre todo, capacidad para adaptarse a una industria que apenas empieza a definirse.
Para Europa, y para España en particular, este momento representa una oportunidad estratégica. Tanto para innovar como para influir. Para contribuir al diseño de estándares, guías y principios regulatorios que acompañen el desarrollo de la fusión y posicionen a nuestras instituciones y empresas como actores clave en esta transformación.
La serie Fusion Forward ha mostrado que la revolución de la fusión es real, plural y global. Que sus desafíos van más allá de la ciencia, y que su éxito dependerá de ecosistemas capaces de integrar talento, industria, capital… y reglas de juego. El futuro energético se juega también en el terreno normativo. Y se juega ahora.
Este artículo cierra el análisis que hemos realizado desde la Fundación Innovación Bankinter. El informe completo, Energía de Fusión: una revolución energética en marcha, recoge las aportaciones de más de veinte expertos internacionales y define los cinco ejes críticos para escalar la energía de fusión como motor climático, económico y tecnológico.
Descárgalo aquí y descubre en detalle cómo podemos construir hoy el sistema energético de mañana.
Y si te interesa seguir explorando esta transformación, no te pierdas las anteriores entregas de la serie Fusion Forward, donde acercamos a la sociedad -con rigor y visión- las claves del futuro energético que ya se está diseñando.
Vicepresidenta de Diseño de Cámaras y Plantas en Xcimer Energy