Resumen generado por IA
La innovación tecnológica en semiconductores requiere una combinación de talento científico, infraestructura industrial y capital paciente para sostener proyectos complejos a largo plazo. En el Future Trends Forum de Semiconductores de la Fundación Innovación Bankinter, expertos destacaron que la inversión en este sector difiere significativamente de la de startups digitales, debido a ciclos de desarrollo más largos y la necesidad de evaluar tecnologías en etapas tempranas, basándose en el equipo fundador, la innovación tecnológica y el tamaño del mercado potencial. Los inversores buscan avances disruptivos que ofrezcan mejoras sustanciales en rendimiento, eficiencia energética y costes, junto con un camino claro hacia la fabricación escalable.
Además, la financiación efectiva combina inversión privada con apoyo público no dilutivo en las etapas iniciales, mientras que fondos especializados y grandes inversores institucionales aportan capital a medida que la empresa crece. Los fondos de venture capital corporativo pueden ser socios estratégicos valiosos en etapas avanzadas, aunque en fases tempranas pueden influir en la dirección tecnológica. La expansión internacional es clave para el crecimiento, requiriendo modelos de entrada adaptados a cada mercado, especialmente en regiones como Asia. En conjunto, el éxito en la innovación en semiconductores depende de alinear talento, tecnología diferenciadora, infraestructura industrial, capital paciente y ecosistemas colaborativos que faciliten la escalabilidad y la competencia global.
La inversión en semiconductores y deep tech exige un enfoque distinto al del software. Capital paciente, equipos capaces de industrializar la tecnología y ecosistemas que conecten investigación y mercado resultan clave para transformar avances científicos en empresas tecnológicas globales.
La innovación tecnológica en semiconductores depende tanto del talento científico y la infraestructura industrial como del capital capaz de sostener proyectos complejos a largo plazo.
En el Future Trends Forum de Semiconductores de la Fundación Innovación Bankinter, tres expertos analizaron cómo se financia hoy la innovación en deep tech: Sundar Ramamurthy, asesor corporativo en Temasek; David López, socio fundador y director general de BeAble Capital, y Ken Phua Tin, director general global de XG Technologies y asesor de K3 Ventures y de Bluechip Ventures.
Desde perspectivas geográficas y financieras diferentes, los tres coinciden en un punto central: invertir en semiconductores exige criterios, horizontes temporales y modelos de financiación distintos a los del software o el emprendimiento digital.
Qué buscan los inversores en una startup de semiconductores
Evaluar una startup deep tech en semiconductores implica analizar varios factores críticos que van más allá del atractivo tecnológico.
El primero de ellos es el equipo fundador. En este sector, los inversores valoran especialmente a fundadores con experiencia previa llevando tecnologías desde la investigación hasta la industrialización. Cuando esa experiencia no está presente en el equipo, resulta clave contar con asesores o inversores estratégicos que hayan participado previamente en procesos de comercialización tecnológica.
El segundo elemento fundamental es la demanda del mercado. En una industria tan compleja y costosa, el desarrollo tecnológico necesita señales claras de interés por parte de actores del ecosistema: fabricantes, clientes industriales, integradores o grandes usuarios finales.
Estas señales pueden manifestarse de distintas formas:
- acuerdos de desarrollo conjunto (Joint Development Agreements),
- proyectos financiados por clientes,
- pruebas de concepto con socios industriales,
- colaboración temprana con foundries o fabricantes.
Sin ese interés por parte de la cadena de valor, resulta extremadamente difícil que una tecnología llegue a comercializarse.
Innovaciones que realmente cambian el mercado
La competencia en la industria de los semiconductores es tan intensa que las mejoras incrementales rara vez resultan suficientes para abrirse camino en el mercado.
Los inversores suelen buscar avances tecnológicos capaces de ofrecer mejoras de orden de magnitud, especialmente en variables clave como rendimiento, consumo energético o eficiencia de costes.
La razón es sencilla: competir contra empresas consolidadas con décadas de experiencia requiere ventajas tecnológicas claras que justifiquen el riesgo de adoptar una nueva solución.
Además, los inversores analizan cuidadosamente la capacidad de fabricación de la tecnología. Una innovación puede resultar prometedora en el laboratorio, pero el verdadero valor aparece cuando existe un camino claro hacia una producción escalable y fiable.
Deep tech frente a inversión digital
El modelo de inversión en semiconductores difiere profundamente del que domina en startups digitales.
Mientras que muchas empresas de software pueden lanzar productos rápidamente y validar el mercado en pocos meses, las startups deep tech suelen operar en ciclos mucho más largos. En muchos casos, las tecnologías disruptivas aparecen en niveles de madurez relativamente bajos -en torno a TRL 4 o 5- cuando los inversores comienzan a analizarlas.
Esto obliga a evaluar el potencial de la tecnología sin disponer todavía de tracción comercial. En este contexto, el análisis se centra en tres dimensiones principales:
- el equipo,
- la tecnología,
- el tamaño del mercado potencial.
Cuando el mercado que puede abordar una innovación es enorme -como sucede en ámbitos como la automoción, los centros de datos o la inteligencia artificial- el riesgo tecnológico puede resultar más asumible para los inversores.
El papel del capital paciente
La financiación de startups hardware exige capital paciente y estructuras de inversión adaptadas a ciclos de desarrollo largos.
En las fases iniciales, el modelo más eficaz suele combinar inversión privada con financiación pública no dilutiva, como subvenciones o programas de apoyo a la investigación. Este tipo de financiación permite avanzar en el desarrollo tecnológico sin diluir excesivamente la participación de los fundadores.
A medida que la empresa madura, entran en juego inversores capaces de aportar rondas de mayor tamaño, como fondos de capital riesgo especializados o grandes inversores institucionales.
Entre estos últimos destacan actores con gran capacidad financiera que pueden acompañar a las empresas a lo largo de varias rondas de financiación. Además del capital, estos inversores suelen aportar redes industriales y acceso a socios estratégicos dentro del ecosistema tecnológico.
Venture capital corporativo: oportunidades y riesgos
Otro actor relevante en la financiación del sector son los fondos de venture capital corporativo (CVC), vinculados a grandes empresas tecnológicas o industriales.
En las fases tempranas, la participación de estos inversores puede implicar ciertos riesgos. Las corporaciones suelen buscar sinergias con sus propios negocios, lo que puede influir en la dirección estratégica del desarrollo tecnológico.
Sin embargo, en etapas más avanzadas del crecimiento empresarial, los CVC pueden convertirse en socios estratégicos de gran valor. Su conocimiento del mercado y sus redes de clientes facilitan la entrada de las startups en cadenas de suministro complejas y mercados globales.
Escalar globalmente: lecciones desde Asia
La expansión internacional constituye otro elemento fundamental para muchas startups deep tech. En particular, el acceso a grandes mercados industriales puede resultar decisivo para el crecimiento de una empresa tecnológica.
La experiencia de empresas globales muestra que la entrada en nuevos mercados exige definir claramente los objetivos estratégicos: acceso a clientes, proximidad a la cadena de suministro o desarrollo tecnológico local.
En mercados como China, las empresas han adoptado diferentes modelos de entrada, desde filiales completamente controladas por la matriz hasta joint ventures con socios locales o estructuras híbridas que combinan control estratégico con autonomía operativa.
Cada modelo implica distintos equilibrios entre control empresarial, velocidad de ejecución y protección de la propiedad intelectual.
Capital, tecnología y ecosistema
El debate del Future Trends Forum pone de manifiesto una realidad fundamental: la inversión en semiconductores requiere una visión sistémica. A diferencia de otros sectores tecnológicos, donde una startup puede crecer rápidamente con recursos relativamente limitados, la innovación en microelectrónica se desarrolla dentro de un entramado industrial complejo que combina ciencia avanzada, infraestructuras especializadas y cadenas de suministro globales.
Por esta razón, el éxito de una startup deep tech depende de la alineación de varios factores clave.
En primer lugar, resulta imprescindible contar con talento científico y empresarial capaz de transformar descubrimientos tecnológicos en soluciones industriales. En muchos casos, las startups surgen de universidades o centros de investigación, donde el conocimiento científico es extraordinario. El reto consiste en complementar ese conocimiento con capacidades empresariales, experiencia en industrialización y liderazgo capaz de navegar las complejidades del mercado global.
El segundo elemento es el desarrollo de tecnologías realmente diferenciadoras. En una industria dominada por actores consolidados y enormes inversiones en I+D, las nuevas empresas necesitan avances que aporten mejoras significativas en rendimiento, eficiencia energética o costes. Las innovaciones capaces de ofrecer ventajas claras frente a las soluciones existentes tienen mayores posibilidades de atraer inversión y generar interés dentro de la cadena de valor.
Un tercer factor crítico es el acceso a infraestructuras industriales. A diferencia del software, el desarrollo de semiconductores requiere herramientas extremadamente costosas, desde equipamiento de fabricación hasta herramientas de diseño electrónico o instalaciones de pruebas. Las pilot lines, los centros de investigación colaborativa y las foundries desempeñan un papel esencial al permitir que las startups validen sus tecnologías en entornos industriales reales.
A estos elementos se suma la necesidad de capital paciente. El desarrollo de tecnologías deep tech puede requerir años antes de generar ingresos significativos. Inversores institucionales, fondos especializados y programas públicos de apoyo resultan fundamentales para sostener estos ciclos largos de innovación.
Finalmente, todo ello debe apoyarse en ecosistemas industriales capaces de facilitar la escalabilidad. La innovación en semiconductores rara vez ocurre de forma aislada: depende de redes de proveedores, diseñadores, fabricantes, clientes y socios tecnológicos que colaboran para llevar una tecnología desde el laboratorio hasta el mercado.
Cuando estos elementos se alinean -talento, tecnología, infraestructura, financiación y ecosistema- la innovación científica puede transformarse en empresas tecnológicas capaces de competir a escala global y contribuir al desarrollo de nuevas generaciones de tecnologías digitales.
Ver la ponencia
Para profundizar en cómo se financia la innovación en semiconductores y qué buscan realmente los inversores en startups deep tech, puedes ver la conversación completa con Sundar Ramamurthy, David López y Ken Phua Tin en el Future Trends Forum de Semiconductores de la Fundación Innovación Bankinter:
Sundar Ramamurthy/Ken Phua Tin/David Lopez: How Investors Really Bet on #semiconductors
Socio de BeAble Capital.