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Oportunidades de la nueva comercialización del espacio

Oportunidades de la nueva comercialización del espacio

Nuestros expertos identificaron los campos más viables de la nueva comercialización del espacio, como: mercado en órbita terrestre, fabricación en el espacio, conectividad global, democratización del acceso al espacio y explotación de los datos resultantes de toda la actividad humana en el espacio.

Los expertos reunidos en el Future Trends Forum dedicado a la comercialización del espacio organizado por la Fundación Innovación Bankinter en Madrid entre el 28 y el 30 de noviembre de 2018 identificaron como campos más viables de la nueva comercialización del espacio: el desarrollo de un mercado en órbita baja terrestre, llevar la conectividad mediante satélite a todo el mundo, la democratización del acceso al espacio, y el uso y la explotación de los datos de observación de la Tierra.

Por supuesto ninguna de las principales oportunidades identificadas por el grupo de expertos podrá salir adelante si no goza de financiación. En este sentido los expertos valoraron de esta forma la posibilidad de conseguir financiación para cada uno de ellos:

  • Mercado sostenible en órbita baja terrestre: la mayoría consideran que es posible financiar actividades en esta área, pero que no es fácil, aunque algunos estiman que sí lo es.
  • Fabricación, Colonización, minería y cultivo en el espacio: aquí claramente la opinión mayoritaria es que hasta dentro de 10 años no será posible conseguir financiación..
  • La conectividad vía satélite, al contrario, es un mercado maduro –aunque siempre susceptible a disrupciones que lo pongan patas arriba– en el que es fácil conseguir financiación si tienes una idea medianamente decente.
  • En cuanto a la democratización del acceso al espacio las opiniones están divididas entre que es posible pero difícil conseguir financiación, lo que es la opinión mayoritaria, y la de quienes piensan que faltan al menos diez años para que esta financiación esté disponible… si es que llega a estarlo alguna vez.
  • El tratamiento y explotación de datos es, de todas las oportunidades de negocio identificadas, la que los expertos tienen más claro que es fácil de financiar, un poco más incluso que la de la conectividad vía satélite.

En cualquier caso el objetivo número uno de quienes financien el uso comercial de espacio tiene que ser el de ganar dinero, por mucho que sus motivaciones vayan a ser distintas si se trata de un fondo de capital riesgo, un millonario al que puede que incluso no le importe ganar dinero o un fondo de inversiones, por citar algunos de los posibles interesados, que son el oxígeno del ecosistema; sin ellos es imposible hacer nada y si mantienen sus inversiones pueden proporcionar estabilidad al mercado.

Los gobiernos pueden incentivar la inversión privada intentando garantizar una estabilidad regulatoria, asumiendo una cierta responsabilidad a la hora de animar a nuevos participantes, e incluso aceptando pagar un poco más que el precio estricto de mercado al principio para asegurar esa estabilidad.

Las empresas, por su parte, tienen que ser capaces de mantener la cabeza fría ante posibles problemas –que los habrá– y esforzarse en optimizar procesos y reducir los ciclos de producción.

1.- Mercado en órbita terrestre

El grupo de expertos del Future Trends Forum identificó varias oportunidades de negocio futuras en la creación de un mercado en LEO (falta en elace a la órbita):

         – Desarrollar las capacidades y la infraestructura necesaria para establecer programas de investigación y desarrollo en órbita baja terrestre.

         – Desarrollar una industria de turismo espacial más allá de los vuelos suborbitales en los que en la actualidad trabajan empresas como Blue Origin o Virgin Galactic. La opción podría pasar por estaciones espaciales privadas como las que planea Bigelow Aerospace, cuyo módulo BEAM lleva acoplado a la Estación Espacial Internacional desde el verano de 2016 y ha demostrado que es una opción más que viable viable, hasta el punto de que los socios de la EEI han decidido conservar el módulo a modo de espacio de almacenamiento, aunque ocasionalmente también se ha utilizado para desarrollar experimentos en su interior.

          – Ofrecer a gobiernos y agencias espaciales servicios que las liberen de ciertas tareas como por ejemplo ya está sucediendo con las misiones de suministro a la EEI que llevan a cabo Northrop GrummanSpaceX, y en breve también Sierra Nevada Corporation. Lo mismo sucederá en breve con el lanzamiento de tripulaciones a la Estación pues está previsto que a lo largo de 2019 entren en servicio las cápsulas tripuladas de Boeing y SpaceX. Otras oportunidades de negocio pueden estar en el desarrollo de satélites de servicio que puedan reponer combustible a satélites ya en órbita o satélites capaces de eliminar basura espacial. El lanzamiento de satélites o sondas es también una oportunidad de negocio abierta a cada vez más empresas como Rocket Lab o SpaceX, que se están haciendo un hueco en un mercado dominado hasta ahora por las grandes industrias aeroespaciales de toda la vida.

           – La reducción en el coste de los componentes electrónicos y el desarrollo del estándar CubeSat para satélites de reducido tamaño son también una oportunidad para que cada vez más entidades educativas e incluso organizaciones no gubernamentales puedan acceder al espacio mediante el lanzamiento de estos pequeños dispositivos, ya sea directamente al espacio o desde la Estación Espacial Internacional mediante los lanzadores de NanoRacks o bien mediante el diseño y desarrollo de experimentos para ser llevados a cabo en el espacio a bordo de una estación espacial o de un satélite. Es una gran oportunidad, en opinión de nuestros expertos, para atraer a los estudiantes al ámbito STEM, Ciencia, Tecnología Ingeniería y Matemáticas por sus siglas en inglés. Las empresas podrían entrar en este segmento de negocio desarrollando los conjuntos de herramientas que permitieran a instituciones interesadas desarrollar y lanzar estos experimentos y satélites en miniatura. Otra opción es financiar este tipo de actividades mediante sus programas de responsabilidad social corporativa.

          – La publicidad también puede tener su sitio en órbita baja terrestre, ya sea patrocinando alguna de las actividades educativas citadas o con cosas tan simples como enviar alguno de sus productos para ser consumido en órbita o incluso con la mera inclusión de su imagen corporativa en un cohete, estación espacial, o satélite.

La mayor complicación de todo esto estaría en ser capaces de crear una demanda para todo esto, para lo que habría que empezar por ser capaces de comunicar claramente a los potenciales interesados cuál es la proposición de valor para ellos en cada una de las áreas identificadas así como los puntos diferenciadores únicos de cada una de ellas.

A su vez el poder definir esto exige la identificación no sólo de lo que ya existe en el mercado actual sino la identificación de nuevos productos con independencia de quién los ofrezca y ver su adecuación y posibles áreas de aplicación; también es importante valorar los costes de acceso tanto en lo que se refiere al lanzamiento como a la plataforma en la que se instalarían los proyectos.

Y no se trata de costes de acceso económico, por muy importantes que sean, sino de costes como la dificultad que puede suponer un marco regulatorio que no siempre facilita las cosas, como bien descubrió NanoRacks cuando se puso a trabajar en el lanzamiento a la Estación Espacial Internacional de un experimento desarrollado por universidades chinas.

En este sentido el papel de los gobiernos tendría que ser el de alentar, facilitar y, en último término, quitarse de en medio en la medida de lo posible cuando el mercado tenga un grado de madurez suficiente, igual que han hecho con anterioridad en otras muchas industrias. 

Los factores que impulsan una estación espacial comercial.

Conferencia de Michael Lopez Alegría, ex piloto de pruebas de la Armada de EEUU y astronauta de la NASA, consultor y speaker, en la XXXI reunión del Future Trends Forum sobre la Comercialización del Espacio.

Michael explica los motivos por lo que se hace necesario desarrollar una estación espacial comercial.

2.- Fabricación en el espacio

Aunque podría englobarse dentro del apartado anterior los expertos reunidos en el foro quisieron hacer hincapié en la posibilidad del desarrollo de fábricas espaciales automatizadas capaces de producir medicamentos o moléculas para estos en un entorno de caída libre que permite crear moléculas con propiedades imposibles de obtener en la Tierra. Lo mismo podría pasar con impresoras en 3D, que al trabajar en un entorno como ese también con capaces de obtener resultados imposibles bajo los efectos de la gravedad son un par de oportunidades en esta área de negocio. Incluso podemos hablar de la producción en órbita de alimentos para suplir una demanda no satisfecha.
En el caso de producción en órbita de alimentos habría además que tener en cuenta la posibilidad de que la opinión pública se mostrara reacia a su uso, como por ejemplo sucede en la actualidad con los productos transgénicos. Eso haría que en este campo probablemente vayan a ser necesarios esfuerzos de concienciación extra para convencer a los posibles beneficiarios –ya sean las empresas que los van a producir ya sean las personas que los van a consumir– para que vean las oportunidades.
 

Fabricar en el espacio para proteger la Tierra

Entrevista a Jason Dunn, Cofundador y Director de Made in Space, en la XXXI reunión del Future Trends Forum sobre la Comercialización del Espacio. Jason explica que el uso de los recursos de la Tierra tiene un límite por lo que propone fabricar en el espacio para proteger el planeta.

3.- Conectividad Global

Con unos 3.000 millones de personas –poco menos de la mitad de la población mundial– sin acceso a servicios de telecomunicaciones, ya sean de voz o de datos, la oportunidad de darles cobertura representa una enorme oportunidad de negocio. Se trata además de un grupo de población distribuido de manera bastante uniforme por todo el mundo, aunque con especial concentración en África, América del Sur y Asia, así que gobiernos de todo el mundo pueden estar interesados. Esto puede tanto facilitar las cosas como ser una posible fuente de problemas, ya que habrá que lidiar con distintas normativas en casi cada uno de ellos.


Es un mercado que técnicamente puede estar cubierto tanto por satélites en órbita media como en órbita GEO. Los satélites en órbita GEO son adecuados para sistemas de difusión de televisión o datos en los que no se espera gran interactividad o que no sean en tiempo real, ya que al estar a más de 36.000 kilómetros de altitud el tiempo que tardan las señales en ir y volver causa unos retardos de cerca de un cuarto de segundo. Para servicios sin esos tiempos de latencia la solución es utilizar satélites en órbita media, pues al estar mucho más bajos los retardos son prácticamente despreciables. Pero a cambio son necesarias constelaciones de satélites para ofrecer cobertura permanente, pues no pueden permanecer sobre una zona determinada como los que están en órbita GEO.

Pero en los últimos años se habla cada vez más de pseudo satélites de gran altitud (HAPS por sus siglas en inglés) como por ejemplo el Zephyr de Airbus, un avión eléctrico con paneles solares diseñado para permanecer meses en el aire sobre una zona determinada, aunque también hay proyectos para montar plataformas de este estilo utilizando dirigibles. Tienen la ventaja frente a los satélites de que son más baratos de desplegar y de que los retardos de las comunicaciones son aún menores, por no hablar de que se les puede hacer aterrizar para su reparación y mantenimiento. El problema es que son una idea que todavía no está demasiado probada.

Y también está la opción de combinar satélites en distintas órbitas con HAPS para hacer despliegues más rápidos y/o adecuados a las necesidades de algunas zonas difíciles de alcanzar mediante cobertura vía satélite y que no tengan una densidad de posibles usuarios lo suficientemente alta como para justificar la inversión.

Para poder ser competitivos en este mercado es importante tanto que el coste de los terminales de usuario como el precio de los servicios sean asequibles, pues muchos de sus potenciales usuarios están en países en vías de desarrollo o en el tercer mundo. Esta necesidad de bajar los costes es un desafío extra. También lo es el sistema de cobro, pues a menudo no va a haber infraestructuras que lo soporten fácilmente.

El espacio es digital

Juan Tomás Hernani, CEO de Satlantis, en la XXXI reunión del Future Trends Forum, explica cómo la revolución digital ha llegado también al espacio, no sólo en la gestión de la oferta y la demanda, sino tambien en cuanto a la tecnología que facilita el acceso o la creación de un nuevo paradigma para la comercialización del espacio. 

4.- Democratización del acceso al espacio

Hoy por hoy acceder al espacio es caro, ya sea para colocar en órbita un satélite, para enviar una sonda rumbo a otro lugar del sistema solar, o para llevar a cabo experimentos en órbita terrestre o más allá de ella.

Quien consiga abaratarlo tiene una oportunidad de negocio que los expertos reunidos en el foro creen que puede tener tanto como 1.500 millones de usuarios potenciales repartidos entre institutos y universidades, empresas y emprendedores, gobiernos, instituciones dedicadas a la investigación, operadores de infraestructuras críticas, ya sean gobiernos o no, e incluso de ciudadanos particulares que quieran disfrutar del turismo espacial.

Factores que pueden influir en él son:
   – La necesidad de educar al público para que sea consciente de que están surgiendo un montón de oportunidades que antes no había y de que los precios están bajando.
   – Disponer de infraestructuras que fomenten la innovación y que dejen claro a los interesados que el espacio ya no es algo inalcanzable.
   – Tener acceso a lanzadores –empresas como SpaceX, Rocket Lab o PLD Systems, que tienen ya en el mercado o están desarrollando lanzadores con precios más asequibles que los anteriores y/o con menores tiempos de espera están empezando a demostrar la validez de este segmento del mercado.
   – Alternativamente, facilitar el acceso a datos que se generan en el espacio también es una opción de cara a que cada vez más personas puedan usarlos.

Pero Esther Dyson comentaba durante la celebración del foro que uno de los desafíos a los que se enfrenta la humanidad actualmente es el de trascender los países y comprender de una vez por todas que somos un planeta; quizás conseguir esta democratización del acceso al espacio pueda ser un primer paso en ese sentido.

Acceso al espacio

Rachel Lyons, Directora ejecutiva de Space for Humanity y participante en la XXXI reunión del FTF sobre «La comercialización del espacio» responde a unas preguntas sobre la democratización del acceso al espacio.

5.- Explotación de datos

Cada vez hay mayor cantidad de datos disponibles obtenidos por satélites y sensores de distinto tipo, que además revisitan las zonas de interés con cada vez mayor frecuencia, lo que facilita seguir la evolución de las cosas; también es importante que la calidad de los datos obtenidos es cada vez mayor.

Esto permite personalizar los datos dependiendo de cada tipo de usuario dependiendo de la aplicación concreta de esos datos, que puede estar en:
   – Protección de infraestructuras.
   – Gestión y protección de recursos naturales.
   – Valoraciones económicas.
   – Estudio de patrones demográficos.
   – Seguros.
   – Monitorización del estado del entorno del espacio, tanto desde un punto de vista civil como militar.

Esos datos a su vez se pueden aprovechar como un producto en ellos mismos para que los utilicen los usuarios o bien como base para ofrecer aplicaciones que trabajen sobre ellos ofreciendo un valor añadido. Los expertos calculan que el mercado actual en este segmento está en unos 3.800 millones de dólares al año pero que fácilmente puede estar en los 7.000 millones de dólares anuales en un futuro no muy lejano de 5 ó 10 años.

El mayor desafío es identificar nuevas posibilidades de tratamiento de los datos o nuevos posibles usos para aumentar más la base de posibles clientes.

El espacio deberá regularse para ofrecer oportunidades de aplicación

Entrevista a Javier Ventura, Jefe de la Oficina Científica de Galileo de la Agencia Espacial Europea, en la XXXI reunión del Future Trends Forum sobre la Comercialización del Espacio.

Javier explica por qué es necesaria la regulación del espacio para poder ofrecer nuevas oportunidades de aplicación. En opinión de Javier, es importante que las regulaciones vayan a la vez que la innovación.

https://www.fundacionbankinter.org/wp-content/uploads/2021/09/Publicacion-PDF-ES-FTF_Espacio.pdf

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