Tendencias del Internet de las cosas

Resumen generado por IA

El desarrollo futuro del Internet de las Cosas (IoT) presenta varias tendencias clave. Primero, se espera un crecimiento exponencial en la cantidad de dispositivos conectados, pasando de los actuales 14 mil millones a un potencial de hasta 1,5 billones según Cisco. Los teléfonos inteligentes jugarán un papel central como interfaz principal para controlar estos dispositivos, mientras que la comunicación por voz se consolidará como una forma habitual de interacción, especialmente en automóviles y entornos industriales. Sin embargo, la fragmentación en estándares de comunicación continuará siendo un desafío, junto con la seguridad, que se complica por la gran cantidad de dispositivos y la dificultad para mantener actualizados sus sistemas.

Además, la integración del IoT con tecnologías como Big Data, análisis predictivo e inteligencia artificial promete un uso más eficiente de los datos generados, ya que actualmente solo se utiliza una pequeña fracción para optimización y predicción. Aunque el IoT está en una etapa temprana de adopción, ya está transformando sectores como la manufactura, la salud y la distribución. Según McKinsey, para aprovechar plenamente su potencial será necesaria innovación tecnológica, inversión en talento y políticas que fomenten la interoperabilidad, seguridad y privacidad. Se estima que el IoT podría generar entre 4 y 11 billones de dólares en valor económico para 2025, con la Industria 4.0, ciudades inteligentes, salud y comercio minorista como principales beneficiarios.

IoT es una tecnología en evolución que seguirá las tendencias de desarrollo en el futuro.

Las principales tendencias del desarrollo futuro del IoT son:

 – Muchos más dispositivos: A medida que IoT continúa expandiéndose a más verticales, veremos un aumento en los dispositivos conectados a la red. Si damos por bueno el dato que apuntamos en ¿Qué es el Internet de las Cosas?, de que existen unos 14 mil millones de cosas conectadas, esta cifra supone menos del 0,1% del total de cosas que podrían conectarse a Internet, que CISCO cifra en 1,5 billones. El potencial de crecimiento es enorme. 
 – Conectividad de teléfonos inteligentes con IoT: Ya nos estamos conectando a dispositivos IoT mediante teléfonos inteligentes para administrar termostatos, cámaras de seguridad y electrodomésticos. Los teléfonos inteligentes se convertirán en la interfaz de usuario mayoritaria para acceder a dispositivos IoT.
 – Fragmentación en estándares / comunicación: A pesar de los esfuerzos de algunos jugadores como Qualcomm, la falta de estándares seguirá siendo la norma durante varios años.
 – Interfaz vocal: Cada vez más, la forma de comunicarnos con dispositivos IoT será mediante la voz. Prácticamente todos los fabricantes de automóviles están trabajando en asistentes virtuales para ayudar a los conductores a conducir de manera más segura y conveniente al volante. Y el control por voz  se convertirá cada vez más en una opción para la tecnología industrial y empresarial.
 – Desafíos de ciberseguridad: Como con la mayoría de las tecnologías, la seguridad será el principal desafío al que se enfrentan las soluciones IoT. En este caso, particularmente agravada por el masivo número de dispositivos y el difícil control en actualización de versiones de software de los mismos.
 – Integración con tecnologías potenciadoras, especialmente Big Data, análisis predictivo e inteligencia artificial. Actualmente, la mayoría de los datos de IoT no se utilizan. Por ejemplo, en una plataforma petrolera que tiene 30.000 sensores, solo se examina el 1 por ciento de los datos. Esto se debe a que esta información se usa principalmente para detectar y controlar anomalías, no para optimización y predicción, que proporcionarían mucho más valor. 

Una idea debe quedar clara es que a finales de 2019, estamos en una etapa temprana  en la adopción del IoT. Aún así, el IoT está comenzando a tener un impacto real al cambiar la forma en que se fabrican, distribuyen y reparan los productos, al hacer que los teléfonos inteligentes se conviertan en el más ubicuo, rico y accesible dispositivo IoT, o al cambiar la forma en cómo los médicos y los pacientes manejan la salud y el bienestar. Para McKinsey, capturar todo el potencial de las aplicaciones de IoT requerirá:
 – Innovación en tecnologías y modelos de negocio.
 – Inversión en nuevas capacidades y talento.
 – Acciones de políticas para fomentar la interoperabilidad, garantizar la seguridad y proteger la privacidad y los derechos de propiedad.


Según el informe “Unlocking the potential of the Internet of Things” de McKinsey, IoT tiene el potencial de generar entre 4 y 11 billones (millones de millones) de dólares en valor económico para 2025. Se espera que la mayor contribución provenga de la Industria 4.0, seguida de ciudades inteligentes, atención médica y comercio minorista.