La energía del futuro será limpia y barata gracias a la innovación

Resumen generado por IA

En el contexto político y económico actual, lograr energía limpia y asequible es una meta alcanzable a medio plazo si se implementan las políticas y acciones adecuadas. Rosa Sanz, ingeniera industrial con amplia experiencia en el sector energético, destaca en el Future Trends Forum la importancia de la innovación para alcanzar un mundo net zero. Según ella, la energía solar y eólica ya son las formas más baratas de producción eléctrica, eliminando la disyuntiva entre sostenibilidad y costes. Sin embargo, el desafío abarca toda la economía, por lo que la innovación será clave para hacer que las energías limpias sean sostenibles social, económica y ambientalmente, con más de la mitad de las mejoras en reducción de CO2 previstas para 2050 provenientes de tecnologías aún en prototipo.

Además, Sanz subraya que la innovación debe ir más allá de las energías renovables, incluyendo tecnologías para la descarbonización y la producción competitiva de hidrógeno verde, cuya reducción de costes es fundamental. La eficiencia energética debe mejorar en sectores como transporte, construcción e industria, apoyándose en inteligencia artificial y Big Data. La soberanía energética, entendida como la capacidad de un país para autoabastecerse y controlar toda la cadena energética, es también crucial para acelerar la transición hacia net zero, aunque enfrenta retos como la dependencia de importaciones de materiales y paneles solares. En conjunto, la inversión en innovación y políticas públicas robustas serán decisivas para alcanzar estos objetivos.

En el futuro la energía será limpia y barata consiguiendo la sostenibilidad medioambiental y la rentabilidad económica gracias a la innovación.

En la actual coyuntura política y económica mundial, proponer energía limpia y barata podría sonar, cuanto menos, ingenuo. Pero es una posibilidad realista a medio plazo si se toman las medidas adecuadas y se pasa a la acción.

En todo caso, hablar del cambio climático es hablar de energía. En Europa, más del 75% de las emisiones de gases de efecto invernadero provienen de la producción y consumo de energía. Así que el sector energético es pieza clave si queremos avanzar hacia un mundo net zero. Así nos lo explica Rosa Sanz.

Rosa Sanz participó en nuestro último Future Trends Forum Building a net zero world. Es ingeniera industrial y tiene veintiséis años de experiencia en tecnología, innovación, gestión de personas y desarrollo empresarial. Actualmente, y entre otras cosas, es Consejera Independiente de diversas compañías energéticas como EirGrid o EDP, y Directora no ejecutiva del grupo de empresas Zero Waste Energy.

En su intervención en el Future Trends Forum, recalca la importancia de la innovación para hacer realidad la descarbonización del planeta con tecnologías escalables, sostenibles y rentables:

A continuación, resumimos las claves que nos aportó Rosa Sanz:

Llegar a Net Zero necesita de grandes esfuerzos de innovación en Energía

A día de hoy, la forma más barata de producir electricidad es mediante energía solar y eólica. Así que la disyuntiva entre energía limpia y costes de obtención ya no existe. Lo más barato, es también lo más sostenible.

Pero el problema no está sólo en la generación de electricidad, sino que incumbe a toda la economía y a todos los sectores.

Hacer de las energías limpias y de todos los procesos que las consumen, una opción sostenible social, económica y medioambientalmente vendrá de la mano de la innovación. De hecho, comenta Rosa que, en 2050, más del 50% de las mejoras en reducción de CO2 y en eficiencia energética vendrán de la mano de tecnologías que hoy en día son tan solo prototipos, según datos de la Agencia Internacional de la Energía. Los esfuerzos en innovación serán los que permitan que estas nuevas tecnologías lleguen al mercado a tiempo.

¿Cómo canalizar estos esfuerzos de innovación? Rosa Sanz lo tiene claro: la innovación se potencia financiando ecosistemas y entornos que permitan atraer y juntar a las personas más valiosas, para desarrollar nuevas soluciones y nuevos modelos de negocio. En definitiva, se trata de invertir para atraer al mejor talento.

Para llegar a Net Zero se necesita innovación no sólo en energías renovables

De aquí a 2035 se producirá un pico en la demanda de combustibles fósiles, y en 2050, los combustibles fósiles seguirán representando el 43% de la demanda energética mundial, según el informe Global Energy Perspective 2022 que menciona nuestra experta.

Por eso, Roza Sanz aboga por invertir en innovación en tecnologías de descarbonización . De hecho, según el mencionado informe, la inversión en este tipo de tecnologías representará más de un 25% de las inversiones mundiales en el sector energético en los próximos años.

El otro gran ámbito de innovación debería ser, además del mencionado en las mejoras de eficiencias energéticas, en la producción a escala masiva, de manera competitiva y limpia, de hidrógeno verde, como coinciden muchos otros expertos participantes en el Future Trends Forum, como Marcelino Oreja . Este campo requiere aún de mucha innovación para reducir los costes de producción, especialmente de los electrolizadores.

Para Rosa Sanz este salto de innovación necesario debe ser acelerado e incentivado a través de políticas públicas.

Respecto a la eficiencia energética, las innovaciones no solo deben venir del sector energético, sino también del transporte, de la construcción, de la industria y del sector agroalimentario. Existen iniciativas muy innovadoras en el transporte, la industria y la construcción que son promovidas por el propio sector energético, como la Iniciativa Climática del Petróleo y el Gas. Muchas de estas iniciativas hacen uso de inteligencia artificial, Big Data e Internet de las cosas (IoT), para optimizar los flujos energéticos y las necesidades de potencia en tiempo real.

Net Zero se puede acelerar con la soberanía energética

La guerra en Ucrania y las relaciones con los países del Magreb ponen encima de la mesa un asunto al que hasta entonces no se le daba la relevancia que tiene: la soberanía energética, es decir, la capacidad de las naciones de autoabastecerse energéticamente.

Esta soberanía energética no solo se refiere a las fuentes de energía, sino también a las tecnologías implicadas, a la logística de distribución, a los procesos de conversión, etc.

Rosa Sanz nos habla por ejemplo de que hasta un 90% de los paneles solares que utilizamos en Europa son importados. Además, muchos de estos paneles requieren de minerales y otros materiales escasos, cuyo suministro podría verse comprometido.

Si un país quiere avanzar hacia la soberanía energética, debe invertir en innovaciones que le permitan controlar la mayor parte de toda la cadena energética, teniendo siempre presente la seguridad energética, tal y como la entiende la Agencia Internacional de la Energía, esto es, como la disponibilidad ininterrumpida de fuentes de energía a un precio asequible, junto con la sostenibilidad medioambiental.

Por tanto, la búsqueda de la soberanía energética acelerará llegar a Net Zero, a pesar de algunos movimientos coyunturales que parece van en dirección contraria, como el uso del carbón en Europa.

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