Resumen generado por IA
Los líderes del futuro enfrentan el desafío de retener talento de las generaciones millennial y centennial, que representan el 75% de la fuerza laboral en pocos años. Estas generaciones demandan nuevos estilos de liderazgo, como el liderazgo lateral, que difiere de las jerarquías tradicionales al basarse en la construcción de alianzas, la empatía, la franqueza y la comunicación horizontal. Prefieren líderes que actúen como mentores participativos y valoran la sinceridad y la honestidad en las relaciones laborales, buscando ambientes de trabajo colaborativos y con toma de decisiones compartida.
Además, estas generaciones priorizan valores sociales como la justicia, la sostenibilidad y la igualdad, y esperan que las empresas reflejen estos principios en su cultura. También demandan feedback bidireccional, formación transferible que les permita crecer profesionalmente y evaluaciones objetivas para evitar favoritismos. La «guerra del talento» obliga a las empresas a adaptarse, como lo hacen Google con la gig economy y Amazon con la formación interna, para atraer y conservar a estos trabajadores.
Por último, la tecnología juega un papel esencial, potenciando nuevas formas de trabajo y requiriendo que los líderes comprendan y adapten las nuevas reglas que ésta impone. Así, el liderazgo del futuro combina habilidades humanas y tecnológicas para responder a las expectativas de las nuevas generaciones y asegurar el éxito organizacional.
Para dar respuesta al trabajo más demandado, los líderes del futuro necesitan nuevas habilidades para adaptarse a las generaciones que plantean retos diferentes.
Los líderes del futuro necesitan nuevas habilidades y nuevas formas de trabajar si esperan hacer frente al mayor reto de las empresas: cómo retener talento de la generación del milenio y la Generación Z, millenials y centenials respectivamente. ¿Qué trabajo es el más demandado? ¿Qué esperan estas generaciones de sus responsables laborales? ¿Con qué batería de medidas se evitan las fugas de talento?
Liderazgo lateral, ¿qué es, en qué consiste y por qué lo demandan las nuevas generaciones?
El liderazgo lateral implica un liderazgosin poderes jerárquicos fuertes. Como comenta Pamela Mead en ‘El reto del futuro del trabajo‘, el liderazgo lateral guarda relación con «la capacidad de construir alianzas, de negociar entre pares» y presenta diferencias muy marcadas «con respecto a las estructuras más tradicionales de tipo jerárquico».
Pilares del liderazgo lateral
Esta nueva forma de liderazgo se basa en la creación de confianza y entendimiento y se esfuerza por conectar los diferentes intereses de los implicados. De hecho, «la empatía es importante», así como «la franqueza», de la que se hablará más adelante.
El adjetivo ‘lateral’ deriva de la forma en que se organizan las nuevas empresas, con estructuras casi horizontales y con una escucha activa a los profesionales. Mientras que la jerarquía clásica emite órdenes hacia abajo, en las empresas horizontales cada profesional tiene sus responsabilidades, pero puede comunicar y opinar ‘hacia arriba’.
Los millenials, dice la publicación ‘Los Millennials de la Empresa Familiar‘, «se comprometerán con líderes que se comporten como mentores visionarios y participativos, no como héroes coercitivos y marcapasos». Aunque esto no aplica únicamente a la pequeña empresa o las startups. Según una encuesta realizada por Microsoft, el 20 % de los millenial dejarían la empresa si no son escuchados. Y otra de Delloite ponía el foco en valores de liderazgo como poner a los empleados primero, la consideración, el buen trato o la honestidad.
Sinceridad como base de una nueva relación laboral
La franqueza, apunta Pamela Mead, «puede parecer un poco agresiva pero simplemente refleja la cultura laboral» que está por quedarse. Es imposible ser empático sin sinceridad, y los empleados buscan empatía, simpatía, complicidad y comprensión. Buscan trabajo en equipo y tomas de decisiones conjuntas.
Para que estas puedan darse, es imperativo que os mensajes que se intercambian dentro de la empresa sean, además de ciertos, sinceros u honestos, lo que incluye declaraciones de valores empresariales que coincidan los valores e idiosincrasia de los trabajadores.
La ‘guerra del talento’ y la complejidad para retenerlo
Uno de los mayores retos de los líderes del futuro va a ser cómo retener el talento de la generación millenial y Gen Z. De hecho, el talento ha sido uno de los ítems más importantes en la agenda de cualquier empresa, señala Jason Wingard en ‘El nuevo liderazgo‘, y en los últimos dos años ha habido una auténtica «guerra de talento», consistente tanto en cómo atraer talento como en cómo conservar el que ya se tiene.
Mientras que Google apuesta por la gig economy y el trabajo por proyectos gracias a mano de obra autónoma, Amazon apuesta por la formación de los empleados que ya tiene. Son dos posibles enfoques de difícil combinación. Lo relevante es que en unos años el 75 % de la fuerza de trabajo serán millenials y centenials, por lo que conviene prestar atención a sus demandas laborales.
Según Jason Wingard, entre las buenas prácticas que se pide a los líderes que serán responsables de esta fuerza de trabajo se encuentran:
- Justicia social. A diferencia de generaciones previas, en las que lo que creía el trabajador resultaba irrelevante —cuando no mal visto el compartirlo— las nuevas generaciones buscan empresas comprometidas con sus valores. Conceptos como el feminismo, la sostenibilidad, la desigualdad social o la representación étnica se han convertido en valores relevantes.
- Feedback bidireccional. Las nuevas generaciones quieren opinar sobre sus responsables, invirtiendo parcialmente el flujo de valoración, tradicionalmente hacia abajo.
- Formación transferible. Tanto millenials como centenials son conscientes de que vivimos en una era caracterizada como conocimiento como valor. Entienden la importancia de no quedarse atrás, por lo que demandan formación a sus compañías, pero no solo específica: también formación que les sirva en su futuro (también en otra compañía).
- Valoraciones basadas en cifras objetivas. Esto evita favoritismos basados en abstractos como ser sobrino de alguien o llevarte bien con la persona que posee la empresa. En otras palabras, es más justo para los trabajadores.
¿Influyen las nuevas tecnologías en el mundo laboral?
«La tecnología es una forma de super-empoderarte o super-potenciarte, de forma que puedes realizar más trabajo», comenta Pamela Mead, «o un trabajo diferente». Es importante destacar cómo las nuevas generaciones vienen acompañadas de nuevas formas de trabajar, a menudo impulsadas por una tecnología que lo permite.
Uno de los puntos clave de la creación gracias a las nuevas herramientas tecnológicas será entenderlas, matiza Pamela Mead, comprender las nuevas reglas que traen a medida que barren las antiguas, porque resulta inviable avanzar hacia el futuro sin entender las nuevas reglas de juego. Los líderes del futuro se están preparando hoy.