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Ante los temores de que el virus Covid-19 permanece activo en los billetes y monedas, el uso del dinero digital parece que entra en un nuevo carril de aceleración.

Aunque teóricamente el virus puede sobrevivir en monedas y billetes, no hay evidencias científicas de que su uso fomente la propagación. Así lo explican en un artículo de MIT Technology Review.

Las imágenes de personas desinfectando billetes en China o la decisión de la Reserva Federal de los EE.UU. de poner en cuarentena los billetes llegados de Asia han provocado el miedo al efectivo en la ciudadanía. Independientemente de si las preocupaciones están justificadas o no, la percepción de que el efectivo podría propagar el coronavirus puede cambiar el comportamiento de pago de los usuarios.

Según el Informe Europeo de Pagos de Intrum, el 43% de las organizaciones españolas considera que España será un país sin efectivo en menos de una década y esto hará descender el riesgo en las operaciones (40%), los costes operativos (36%) y los gastos de la empresa en general (35%). La actual pandemia puede acelerar este proceso.

Desde que se declaró el Estado de Alerta, en España han descendido las retiradas de efectivo en cajeros hasta un 68%. Por otro lado, y según la misma fuente, se constata un aumento del consumo en comercio electrónico: un 10% de aumento en el número de transacciones y un aumento del 17% en el importe medio de cada transacción.

Dentro de las medidas que se están tomando para evitar la propagación del coronavirus, y con objeto de evitar al máximo tener que tocar los terminales de puntos de venta, se está subiendo el límite de compra con tarjetas contactless sin necesidad de teclear el PIN, de 20 a 50 euros, estando la medida auspiciada por la Autoridad Bancaria Europea (EBA). En España, el uso de tarjetas contactless es el mayor de Europa, teniendo más del 90% de las tarjetas y terminales equipados ya con esta tecnología.

Queda claro que las cifras de disminución del uso del efectivo son coyunturales debido al confinamiento de la población y al cierre de comercios y empresas de hostelería, si bien parece que se está produciendo un cambio de hábitos de consumo que permanecerá más allá de la pandemia. Al igual que otras tendencias sociales como el teletrabajo, el tele-ocio o el tele-deporte, estamos en un pico de uso, pero creemos que no descenderá a valores anteriores a la irrupción de la enfermedad COVID-19.

Respecto a criptomonedas en general y monedas digitales emitidas por bancos centrales (las denominadas CBDC - Central Bank Digital Currencies-) en particular, parece que la pandemia está acelerando el interés en su uso.

En un tuit del 3 de abril, se recoge la opinión de Marion Laboure de que el riesgo de que el efectivo propague el coronavirus motivará a las autoridades a acelerar el desarrollo de  monedas digitales de bancos centrales.

En esta línea, un reciente informe del BIS (Bank for International Settlements), Covid-19, cash, and the future of payments, sugiere a los bancos centrales a que consideren la posibilidad de desarrollar una CBDC dadas las preocupaciones relativas a la propagación del coronavirus a través de los métodos de pago existentes. En ese mismo informe, advierte de que dichas monedas digitales deben diseñarse de tal manera que tengan en cuenta a los consumidores no bancarizados y a los mayores, con objeto de no aumentar la llamada “brecha digital”.

China es el país más avanzado en el desarrollo de su CBDC basada en Blockchain, si bien una multitud de países están desarrollando proyectos pilotos y pruebas de concepto.

Para ilustrar la influencia del Covid-19 en el acelerado interés por el dinero digital, citaremos el proyecto de ley que han presentado los demócratas de EE.UU. para reactivar la economía tras la pandemia, que plantea la creación de un dólar digital como medio para repartir las ayudas estatales a la ciudadanía, especialmente a la no bancarizada. Según lo propuesto, el dólar digital se mantendría en una billetera digital llamada "FedAccount", que estaría disponible para los consumidores a través de bancos locales y oficinas de correos.

Si te interesa conocer más sobre el futuro del dinero, las criptomonedas y las tecnologías que lo hacen posible, entre ellas, Blockchain, consulta el análisis de los expertos Future Trends Forum haciendo click aquí.

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    Alex Fornito

    Director en el Instituto Turner para el Cerebro y la Salud Mental de Australia