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Los fondos de Venture Capital disponen de miles de millones de euros para invertir, pero conseguir financiación sigue siendo un reto para muchas startups debido al concepto de dry powder o capital seco. Este término se refiere al capital captado por los fondos que aún no se ha invertido y se reserva para oportunidades que cumplan estrictos criterios de inversión. Tras una década de abundancia de liquidez que impulsó un crecimiento rápido en el ecosistema emprendedor, el mercado actual se caracteriza por una mayor disciplina y selectividad. Los fondos priorizan startups maduras con crecimiento sostenible, eficiencia operativa y modelos de negocio sólidos, reservando parte del capital para futuras rondas en empresas de su cartera.
En España, esta tendencia se refleja en una concentración del capital en un número reducido de megarrondas, con inversiones en startups que demuestran métricas sólidas y capacidad de ejecución. Aunque el volumen global de dry powder sigue siendo alto, la inversión se realiza de forma gradual y cuidadosa, adaptándose al ciclo económico y gestionando el riesgo. Para las startups, esto implica una mayor exigencia en la due diligence, valoraciones ajustadas y demostrar un camino claro hacia la rentabilidad. En resumen, el capital existe, pero se despliega con mayor criterio, y el éxito depende de la capacidad de las startups para convencer a los inversores de su potencial sostenible a largo plazo.
¿Qué es el dry powder y por qué influye tanto en la financiación de startups? Descubre cómo funciona el capital pendiente de inversión en los fondos de Venture Capital, por qué existe tanto dinero disponible sin invertir y qué implica este nuevo escenario para emprendedores e inversores. Además, analizamos la evolución del mercado con datos internacionales y las conclusiones del Observatorio de Startups de la Fundación Innovación Bankinter.
Los fondos de Venture Capital cuentan con miles de millones de euros disponibles para invertir. Sin embargo, conseguir financiación sigue siendo uno de los mayores retos para una startup. ¿Cómo se explica esta aparente contradicción? La respuesta está en un concepto que ha ganado protagonismo en los últimos años: el dry powder o capital seco. Comprender cómo funciona ayuda a interpretar el momento que vive el mercado y a entender qué buscan realmente los inversores.
Durante la década pasada, la abundancia de liquidez impulsó un fuerte crecimiento del ecosistema emprendedor. Hoy el escenario es diferente. El capital continúa existiendo, pero se despliega con mucha más disciplina. Los fondos analizan cada operación con mayor profundidad y priorizan compañías capaces de demostrar crecimiento sostenible, eficiencia y un modelo de negocio sólido.
Esta evolución también se refleja en España. Como explica Miguel Arias, General Partner de K Fund y colaborador de la Fundación Innovación Bankinter, el mercado vive una etapa de «menos volumen y más músculo»: la inversión se concentra en startups más maduras y con mejores fundamentales. Este cambio conecta directamente con el concepto de dry powder: disponer de capital no implica invertirlo de cualquier manera.
¿Qué es el dry powder?
El término dry powder, traducido habitualmente como capital seco, hace referencia al dinero que un fondo de inversión ya ha captado de sus inversores, pero que todavía no ha invertido.
Ese capital procede de los Limited Partners (LPs) -fondos de pensiones, aseguradoras, family offices, fondos soberanos o grandes patrimonios- y se despliega de forma gradual durante la vida del fondo.
En otras palabras, el dinero está disponible, pero permanece reservado hasta que aparecen oportunidades que cumplen los criterios de inversión.
Un ejemplo sencillo
Imaginemos un fondo de Venture Capital que acaba de cerrar un vehículo de 250 millones de euros.
Ese dinero no se invertirá durante los primeros meses. Lo habitual es que el fondo lo despliegue durante ocho o diez años, realizando nuevas inversiones y reservando parte del capital para futuras rondas de las startups de su cartera.
Mientras ese dinero permanece pendiente de inversión, constituye su dry powder.
Dry powder, capital comprometido y capital llamado: tres conceptos distintos
Aunque suelen confundirse, representan fases diferentes del ciclo de inversión.
- Capital comprometido: cantidad que los inversores se comprometen a aportar al fondo.
- Capital llamado (capital call): dinero que el gestor solicita cuando necesita ejecutar inversiones.
- Dry powder: parte del capital disponible que todavía no ha sido invertida.
La diferencia es importante porque un fondo puede anunciar un gran volumen de capital comprometido y, aun así, invertirlo de forma muy gradual.
Cómo funciona el dry powder en Venture Capital
Los fondos de Venture Capital trabajan con horizontes de inversión largos.
Su ciclo suele seguir este esquema:
Captación del fondo → inversión en startups → acompañamiento → nuevas rondas → desinversión (exit) → retorno del capital a los inversores.
Durante ese proceso, los gestores deben decidir cómo distribuir el capital. Una parte se destina a nuevas inversiones. Otra queda reservada para acompañar a las compañías que mejor evolucionan. Este último aspecto ha cobrado especial importancia tras el cambio de ciclo vivido desde 2022 ya que muchos fondos prefieren reservar recursos para reforzar empresas de su cartera antes que aumentar el número de nuevas participadas. De este modo reducen el riesgo y concentran el capital en los proyectos con mayor probabilidad de éxito.
¿Por qué los fondos mantienen capital sin invertir?
Desde fuera puede parecer contradictorio. Si un fondo existe para invertir, ¿por qué esperar? La explicación tiene que ver con la gestión del riesgo.
Buscar el mejor momento
Los gestores no tienen la obligación de invertir rápidamente. Su objetivo es generar rentabilidad para sus inversores. Esperar puede ser la mejor decisión cuando las valoraciones son demasiado elevadas o el contexto económico introduce incertidumbre.
Reservar capital para futuras rondas
La mayoría de los fondos no invierte una sola vez en una startup. Si una empresa demuestra tracción y crecimiento, el fondo suele participar en las siguientes rondas para mantener su participación y seguir apoyando su desarrollo. Por eso una parte importante del dry powder ya tiene un destino potencial.
Adaptarse al ciclo económico
La subida de los tipos de interés, la reducción de las salidas a bolsa y el descenso de las adquisiciones han ralentizado el mercado del Venture Capital durante los últimos años.
En este contexto, los gestores analizan con más detalle cada inversión y despliegan el capital con mayor prudencia.
¿Cuánto dry powder existe actualmente?
Durante los últimos años, el volumen global de dry powder ha alcanzado cifras históricas.
Tras varios ejercicios de intensa captación de fondos, el capital pendiente de inversión creció de forma significativa tanto en Venture Capital como en Private Equity. Según PitchBook, el dry powder mundial en Venture Capital alcanzó aproximadamente 652.000 millones de dólares a finales de 2023. Posteriormente comenzó una ligera reducción como consecuencia del mayor ritmo inversor y de una menor captación de nuevos fondos. Según un análisis de S&P Global Market Intelligence el dry powder global de Venture Capital se situaba en 600.900 millones de dólares a 31 de marzo de 2025.
Aunque el volumen sigue siendo extraordinariamente elevado, la tendencia refleja un mercado más disciplinado que durante los años de mayor abundancia de liquidez.

Fuente: S&P Global Market Intelligence
¿Qué está ocurriendo en España?
El ecosistema español también refleja este cambio de etapa.
Los datos del Observatorio de Startups de la Fundación Innovación Bankinter muestran que el mercado mantiene capacidad inversora, aunque el capital se concentra cada vez más en compañías con mayor tracción y operaciones de mayor tamaño.
El informe correspondiente al primer semestre de 2026 recoge 2.059 millones de euros invertidos en 193 operaciones, una cifra ligeramente superior a la del mismo periodo del año anterior. Sin embargo, once megarrondas concentraron alrededor del 58 % del capital invertido, mientras que la inversión en el resto de operaciones descendió respecto al ejercicio anterior.
La lectura es clara: el dinero sigue existiendo, pero llega a menos compañías y con criterios mucho más exigentes.
El dato: El Observatorio de Startups de la Fundación Innovación Bankinter muestra que el ecosistema español mantiene un elevado volumen de inversión, aunque cerca del 60 % del capital se concentra en un número muy reducido de grandes operaciones. La selectividad aumenta y los inversores priorizan startups con métricas contrastadas y capacidad de ejecución.
¿Qué significa el dry powder para las startups?
La existencia de grandes reservas de capital puede transmitir la sensación de que conseguir financiación resulta más sencillo. La realidad es justamente la contraria.
Más exigencia durante la due diligence
Los fondos dedican más tiempo a validar cada operación. Analizan con detalle la evolución de ingresos, la retención de clientes, la eficiencia comercial, la calidad del equipo fundador y la escalabilidad del modelo de negocio.
Valoraciones más ajustadas
Durante los años de mayor liquidez era habitual encontrar valoraciones muy elevadas incluso en fases tempranas. Hoy el mercado busca precios más alineados con los fundamentales de cada empresa.
La eficiencia sustituye al crecimiento a cualquier precio
Las métricas también han cambiado. Hace unos años bastaba con demostrar un fuerte crecimiento. Ahora los fondos prestan especial atención a indicadores como:
- margen bruto;
- burn multiple;
- eficiencia comercial;
- unit economics;
- capacidad para alcanzar el break-even;
- generación de caja.
Como refleja el Observatorio de Startups de la Fundación Innovación Bankinter, el capital continúa disponible. La diferencia es que se dirige hacia empresas capaces de demostrar crecimiento sostenible y disciplina financiera.
El efecto embudo: por qué el capital no llega a todas las startups
Existe otro aspecto que suele pasar desapercibido. Como ya hemos comentado, una parte significativa del dry powder ya está reservada para financiar futuras rondas de startups que pertenecen a la cartera de cada fondo.
Estas operaciones, conocidas como follow-on investments, reducen el riesgo para el inversor y permiten reforzar aquellas compañías que ya han demostrado capacidad de ejecución. Como consecuencia, el capital realmente disponible para nuevas inversiones suele ser menor de lo que sugieren las cifras agregadas. Este fenómeno explica por qué muchas startups encuentran un mercado aparentemente lleno de liquidez, pero mucho más competitivo de lo esperado.
¿Qué deberían hacer los founders en este contexto?
El nuevo ciclo exige una preparación diferente. La conversación con un inversor comienza mucho antes del pitch:
Construir métricas sólidas
La mejor carta de presentación sigue siendo demostrar tracción real: ingresos recurrentes, clientes satisfechos y crecimiento eficiente pesan más que unas previsiones optimistas.
Conocer el momento de cada fondo
No todos los fondos cuentan con el mismo nivel de dry powder. Algunos acaban de levantar un nuevo vehículo y buscan activamente oportunidades. Otros se encuentran en una fase más avanzada y reservan la mayor parte de su capital para nuevas rondas de su cartera. Investigar este aspecto puede aumentar significativamente las probabilidades de éxito.
Preparar la due diligence desde el primer día
La documentación financiera, legal y comercial debe estar organizada antes de iniciar una ronda. Responder con rapidez transmite confianza y facilita el proceso de inversión.
Explicar con claridad el camino hacia la rentabilidad
El mercado vuelve a valorar empresas capaces de convertir el crecimiento en beneficios sostenibles. Los inversores quieren entender cómo llegará la startup al equilibrio financiero y qué recursos necesitará para conseguirlo.
¿Dónde consultar información fiable sobre dry powder?
Las principales fuentes utilizadas por gestores e inversores incluyen:
- PitchBook.
- Preqin.
- S&P Global Market Intelligence.
- Bain & Company, a través de sus informes anuales sobre Private Equity.
- El Observatorio de Startups de la Fundación Innovación Bankinter, que analiza periódicamente la evolución de la inversión en startups en España y ofrece una visión detallada del mercado nacional.
El capital existe. La diferencia está en cómo se gana la confianza de los inversores
Hablar de dry powder es hablar de dinero disponible para invertir, pero también de estrategia, expectativas y disciplina.
Los fondos de Venture Capital siguen contando con recursos para financiar la próxima generación de empresas innovadoras. La diferencia es que hoy el capital se despliega con mayor criterio. Los inversores buscan equipos capaces de ejecutar, modelos de negocio sostenibles y métricas que demuestren que el crecimiento puede convertirse en valor a largo plazo.
Los datos del Observatorio de Startups de la Fundación Innovación Bankinter apuntan precisamente en esa dirección. El ecosistema español mantiene capacidad inversora, aunque el capital se concentra en menos operaciones y en startups cada vez más maduras. Para los emprendedores, el reto ya no consiste únicamente en captar la atención de un fondo, sino en demostrar que su proyecto merece formar parte del reducido grupo de compañías capaces de atraer ese capital disponible.
Preguntas frecuentes sobre dry powder
¿Qué significa dry powder?
Es el capital que un fondo de Venture Capital o Private Equity ya ha captado de sus inversores, pero que todavía no ha invertido en empresas.
¿Es bueno que exista mucho dry powder?
Depende del contexto. Un elevado volumen de dry powder indica que los fondos mantienen capacidad para invertir. Sin embargo, también puede reflejar un mercado en el que los gestores actúan con mayor prudencia y seleccionan con más rigor las oportunidades.
¿Cómo afecta el dry powder a las valoraciones de las startups?
Cuando existe abundante liquidez y una fuerte competencia entre fondos, las valoraciones suelen aumentar. En mercados más selectivos, los inversores priorizan empresas con métricas sólidas y negocian valoraciones más ajustadas.
¿Qué diferencia hay entre dry powder y capital comprometido?
El capital comprometido es el dinero que los inversores prometen aportar a un fondo. El dry powder es la parte de ese capital que todavía permanece disponible porque aún no se ha invertido.
¿Qué enseña el caso español?
La evolución reciente del ecosistema muestra que el problema ya no es la ausencia de capital, sino su distribución. Como refleja el Observatorio de Startups de la Fundación Innovación Bankinter, la inversión continúa creciendo, pero se concentra en menos operaciones y en startups que demuestran mayor madurez, tracción y capacidad de ejecución.