11 características imprescindibles para cultivar la innovación en tu empresa

Resumen generado por IA

Según un informe de McKinsey, aunque el 84 % de los directores ejecutivos considera que la innovación es vital para el crecimiento empresarial, solo el 6 % está satisfecho con su desempeño innovador, y el 80 % percibe riesgo en su modelo de negocio. Para que la innovación sea un motor de éxito, es fundamental fomentar una cultura que involucre a todos los empleados y directivos, apoyada por procesos y tecnologías que impulsen la creatividad empresarial.

Entre las estrategias clave para cultivar la innovación destacan la recopilación activa de ideas mediante plataformas digitales, la premiación de las mejores propuestas para reconocer el aporte individual, y la eliminación del miedo al fracaso para no inhibir la creatividad. Además, el uso de enfoques lúdicos como la gamificación, la celebración de los éxitos y la identificación de personas especialmente creativas contribuyen a fortalecer esta cultura. También es vital incorporar la creatividad en la contratación y enfocarse en necesidades reales del cliente usando análisis de datos. La reducción de jerarquías y la promoción de la comunicación abierta facilitan la circulación ágil de ideas, apoyándose en metodologías como Agile para avanzar coordinadamente.

En definitiva, la creatividad es necesaria pero no suficiente para la innovación; requiere ser cultivada mediante técnicas específicas y estructuras organizativas adecuadas. La curiosidad es un motor esencial, y aunque a menudo se subestima, el desarrollo de una cultura innovadora demanda métodos complejos y tecnológicos que trasciendan simples lluvias de ideas o la mera eliminación de obstáculos.

Estrategias y métodos para fomentar la creatividad y una cultura de innovación dentro de las organizaciones

McKinsey informa que el 84 % de los directores ejecutivos cree que la innovación es esencial para el crecimiento, pero solo el 6 % está satisfecho con su desempeño innovador y el 80 % cree que su modelo de negocios está en riesgo. Para que la innovación determine el éxito de una organización, es necesario promover algunas características de la creatividad empresarial, en particular, una cultura que involucre a todos los empleados, a la dirección y sea la base para la creación de nuevos procesos.

Veamos algunas de las principales estrategias y características necesarias para cultivar la innovación en una empresa, apoyándose, en algunos casos, en la tecnología.

Recopilar ideas

En el pasado, algunas empresas optaban por un ‘buzón de sugerencias’ donde se señalaban problemas operativos y propuestas concretas para solucionarlos. O ideas para mejorar las características y calidad de los productos. Hoy se puede crear un buzón digital donde recopilar sugerencias en una de las muchas plataformas para la colaboración.

Premiar las mejores propuestas

Pueden ser simples recompensas económicas u otro tipo de incentivos. Las personas necesitan sentir que su contribución es reconocida y apreciada.

Eliminar el miedo al fracaso

Para fomentar una cultura de la innovación, las personas no deben temer que sus propuestas sean devaluadas o juzgadas como inapropiadas. El juicio es un fuerte inhibidor de la creatividad.

Utilizar enfoques lúdicos

La dimensión del juego es la mejor forma de afirmar la tolerancia al error y a las propuestas más extravagantes, características de la creatividad empresarial. En este sentido el soporte tecnológico puede ser muy útil a través de técnicas de gamificación.

Celebrar los éxitos

Organizar eventos en los que premiar a los merecedores es una buena forma de reconocer su aportación y al mismo tiempo señalar al resto de la organización los modelos de referencia.

Identificar a las personas más creativas

Es posible que aparezcan personalidades más dotadas que otras a la hora de presentar propuestas innovadoras. Es importante brindarles oportunidades para que se involucren más en iniciativas y proyectos de creatividad.

 Incorporar la creatividad al proceso de contratación

Una empresa que decide apostar por la cultura de la innovación debe seleccionar personas creativas que puedan impulsar al resto de la organización hacia nuevas ideas y soluciones. Una vez más la gamificación es útil para seleccionar los talentos más creativos.

Innovación, no resolución de problemas

Evitar la tendencia a no centrarse en la mejora hasta que surja un problema. Puede ser útil combinar actividades ordinarias con proyectos paralelos que estimulen constantemente la creatividad, sin esperar resultados inmediatos. El modelo clásico es el de Google, pero también la organización dual de Kotter, perfecta para las startups.

Centrarse en las necesidades del cliente

Las características de la creatividad empresarial deben alinearse con las necesidades expresadas (o previstas) por el cliente/mercado de referencia. El análisis de datos, recopilados a través de chatbots u otras interfaces pueden aportar información muy importante.

Reducción de jerarquías

Una organización que realmente quiera innovar debe ser lo más ágil y flexible posible. Cuanta más verticalidad existe, menos libremente circulan las ideas y las comunicaciones, y se pierde velocidad.

Compartir ideas e información

El equipo debe evolucionar junto y tener una idea común de lo que ocurre, cuáles son los valores y objetivos compartidos. Más mentes, especialmente si son diferentes entre sí y con diferentes habilidades, mejoran la capacidad de ver soluciones innovadoras. La metodología Agile que permite una innovación por fases como en la industria del software es la más adecuada para que todos los departamentos avancen a la par.

Organización perfecta

Flexibilidad y estructura horizontal no deben producir caos. Para ser fluidos, se debe adoptar un sistema de gestión de comunicaciones y transferencia de información que sea rápido, optimizado, pero funcional. Un sistema claro y compartido que sistematiza los procesos para crear una riqueza de conocimiento siempre disponible en la empresa. Una base de datos constantemente actualizada y a disposición de todos los departamentos.

En conclusión, la creatividad por sí sola no produce innovación. Pero sin ella es bastante difícil avanzar en esa línea. Uno de los elementos esenciales para fomentar esta cualidad es sin duda la curiosidad.

Sin embargo, en nuestra sociedad todavía se considera con demasiada frecuencia a la creatividad como una calidad innata o se confunde con la mera eliminación de obstáculos o con participar de vez en cuando en lluvias de ideas. En cambio, para cultivar la innovación en la empresa se necesitan técnicas precisas y, a veces, incluso métodos complejos y tecnológicos para dar cuerpo a una mentalidad y una cultura innovadoras.