Comunicación de IoT

Como hemos visto, la gran innovación del IoT es que los objetos cotidianos se conecten y se comuniquen (enviando y, o recibiendo datos). Como también hemos visto, existen multitud de soluciones y de aplicaciones, así como de dispositivos hardware. Esto hace que los protocolos de comunicación de estos dispositivos entre ellos y con Internet no sean estándares y, en muchos casos, no sean compatibles entre ellos.
 
Repasemos algunos de los protocolos más comunes en el mundo IoT: 
 
MQTT (Message Queue Telemetry Transport): Se usa principalmente para monitorizar en remoto dispositivos IoT. La tarea principal que realiza MQTT es obtener datos de multitud de dispositivos eléctricos. Se trata de un protocolo muy liviano con el que se pueden controlar tanto dispositivos modernos y abiertos como dispositivos más antiguos y más propietarios. Por poner un ejemplo de su amplio uso, lo usan Amazon IoT o Microsoft Azure IoT.
CoAP (Constrained Application Protocol): Está desarrollado principalmente para dispositivos inteligentes de acceso restringido.
DDS (Data Distribution Service): Es un protocolo de mensajería IoT muy utilizado para sistemas en tiempo real y, sobre todo en aplicaciones M2M (machine-to-machine).
AMQP (Advanced Message Queuing Protocol): Es un protocolo de capa de aplicación. Básicamente está orientado a mensajes y diseñado para entornos de middleware.
RFID (Radio Frequency Identification): Utiliza los campos electromagnéticos para poder identificar objetos.
Bluetooth: El protocolo Bluetooth para IoT se denomina BLE o protocolo Bluetooth de baja energía. Desde Bluetooth 4.2 (hoy estamos en la v5.1), se permite que Bluetooth Smart Sensor tenga acceso a Internet directamente a través de 6LoWPAN ((IPv6 over Low power Wireless Personal Area Networks).
WiFi: Tiene velocidades de transferencia de datos rápidas junto con la capacidad de controlar una gran cantidad de datos. El inconveniente de este protocolo IoT es que puede consumir energía excesiva para algunas de las aplicaciones IoT.
ZigBee: Entre los protocolos de IoT, ZigBee está diseñado más para los usos industriales y menos para los consumidores. Es ideal para entornos industriales donde los datos generalmente se transfieren a pequeñas cantidades dentro de un mismo recinto. ZigBee tiene altos niveles de seguridad y demanda baja potencia.
NFC (Near Field Communication): Permite la conexión entre dispositivos electrónicos, usar contenidos digitales y realizar transacciones de sin contacto. La aplicación esencial de NFC es en el ámbito de las tarjetas "sin contacto". Funciona en el entorno de los pocos centímetros.
Redes móviles: Se utilizan conexiones 4G. Con la llegada del 5G, se espera una masificación de dispositivos IoT y de nuevas aplicaciones.
LoRaWAN (Long Ranged Wide Area Network): Está específicamente diseñado para soportar las vastas redes con millones de dispositivos de baja potencia. Las ciudades inteligentes usan este tipo de protocolo.
Z-Wave: Los protocolos de Z-Wave brindan comunicaciones de RF o radiofrecuencia de baja potencia. Normalmente se usan en aplicaciones de automatización del hogar: sensores, controladores de lámpara, etc.
Sigfox: Usado en entornos industriales M2M (Machine To Machine). Solo puede enviar datos de bajo nivel. Solo consume 50 micro vatios de potencia. En entornos rurales, el Protocolo Sigfox IoT cubre un rango de 30 km a 50 km. En las zonas urbanas, el alcance de este protocolo es de 3-10 km.
EnOcean: Es utilizado para dispositivos que necesitan una respuesta en diferentes circunstancias, como cambios de temperatura, iluminación y otras situaciones irregulares. La mayoría de las aplicaciones para este Protocolo IoT se dan en transporte, domótica, automatización industrial y logística.

Componentes de IoT

  • Hardware

    Componentes de Hardware y miniaturización

    Ver más
  • Comunicación

    Componentes de comunicación: Protocolos e interconexion

    Ver más
  • Servicios

    Componente de aplicaciones y servicios

    Ver más